Son muchos los chavales, familias y clubes que esperan con ganas que en este mes de enero, puedan reanudarse los entrenamientos y las competiciones tanto a nivel regional como provincial para todas las categorías base de fútbol.

Sin embargo, el nuevo incremento de casos y contagios de coronavirus puede hacer peligrar el comienzo de las competiciones, aunque en principio los entrenamientos no se suspenden, según las previsiones de la Federación Territorial de Fútbol.

Esta tarde está prevista una reunión de los responsables federativos de cada provincia en Castilla y León, para estudiar a fondo las restricciones de la Junta y actuar en consecuencia, aunque al tratarse de competiciones al aire libre y de carácter federado, esperan que puedan desarrollarse sin retrasos. Todo dependiendo evidentemente de la evolución de la pandemia en Burgos y en Castilla y León.

Las nuevas medidas de la Junta de Castilla y León anunciadas para intentar poner contención a la gran subida de la tercera ola y evitar la propagación del virus, apuntan que : «Se suspende la práctica de la actividad deportiva oficial de carácter no profesional de ámbito autonómico, salvo las competiciones, incluidos sus entrenamientos, que den acceso directo o cuyas fases regulares de competición desemboquen en fases de ascenso a competiciones oficiales regulares de ámbito estatal», publicaba la Junta de Castilla y León anunciando que estas nuevas medidas estarán en vigor al menos 14 días.

El plan federativo contempla que las Ligas de la presente temporada se disputarán a una sola vuelta, salvo ligas de 5, 6 o 7 equipos y que éstas tendrían que concluir entre el 13 y el 27 de junio. También la Federación de Castilla y León de Fútbol había decidido dejar 2 o 3 fines de semana sin competición para recuperar choques aplazados por el coronavirus.

Lo que tiene claro la FCyLF es que habrá 30 días entre el inicio de los entrenamientos, y el inicio de las competiciones. En cualquier caso, el coronavirus marcará finalmente los los tiempos.