Foto: Burgosdeporte/Jarcha

Que sepa el estimado lector que, posiblemente, éste sea el artículo escrito con mayor alegría de los realizados en los últimos tiempos. Creo que el fútbol del Burgos se lo merece porque el partido jugado el domingo es de los que te deja satisfecho de veras.

Y eso que la jornada, a decir verdad, no empezó nada bien. Unos madrugaron, ¡vaya si madrugaron! Y otros llegamos más ajustados a la hora prevista de arranque. No tardamos en saber que la hora de arranque se había modificado por otra, aun desconocida. Mientras, alejados de otras historias, una sesentena, más o menos, luchaba contra el manto blanco que cubría el césped del Plantío.

Al final, el árbitro fijó la hora de arranque y en esa hora, con el terreno de juego prácticamente limpio arrancó el encuentro. Burgos y Real Oviedo jugaban para cerrar la primera vuelta y alcanzar la mitad de esta primera fase. Hacía frío, pero la sensación se acabaría pronto. El Burgos dedicó una de las mejores primeras partes desde hacía mucho y el resultado lo dice todo: ¡¡¡ 4-0 !!! ¡Hasta éramos capaces de aprovechar las oportunidades!

Pero este Burgos, tan superior al rival, no mostraba sensación de mucho desgaste. Quizá porque tan grande era la diferencia con él que minimizaba el esfuerzo realizado. Y es que el equipo no necesitó un ritmo alto de juego, ni un fútbol de salón, ni un juego electrizante…, simple y llanamente, necesitó jugar, y jugó…

Una pregunta que se coló por la grada fue el uso de la segunda equipación. Y mira que me gusta a mí personalmente esta camiseta (la primera vez que tengo idea de verla fue en la tele, en blanco y negro, jugando un partido contra el Betis). Sin embargo, me gusta más la blanca y la equipación blanquinegra, al estilo burgalés. ¡Claro! Que después de ésta, a ver quién es el “bonito” que se la pone…

Había caras sonrientes. Aquello había convencido a los aficionados presentes. Es esa expresión que atisbas en los aficionados cuando las cosas van bien, qué digo bien… magníficamente. Pero, llegando más a lo profundo de la mirada, creo que todos tenían presente la noticia de la posible marcha del “Ratoncito” (con mucho cariño y admiración). Su trabajo, su entrega, su buen hacer, su actitud,… No, por favor, que no se marche… Bautizamos a tu hijo y le hacemos hijo de la ciudad, socio predilecto del Burgos y todo lo que se nos ocurra. Juanma es una apuesta sobre seguro porque, incluso en sus peores partidos, nada tiene de reproche. Y el del domingo fue de los mejores: “Juanma quédate, Juanma quédate,….”

 Y no fue la única cosa que los presentes aplaudieron. La dupla Miki Muñoz – Cerrajería fue otro aspecto comentado. El equipo se disfrazó de creador y ganó el premio. Ambos dieron temple, juego y capacidad de acción para que los demás interpretaran la partitura.

Y, claro, en tanta borrachera de estímulos positivos quedaba la última ración de delicatesen. Arriba apareció una referencia que fue un espectáculo en la recepción, en dar balones, en controlar, en pasar y en crearse oportunidades. Claudio Medina se ganó ayer el aplauso, aunque sigue romo de cara al gol y eso que tuvo una opción inmejorable en el lanzamiento de penalti. Aun así, dos asistencias incrementan el buen hacer del delantero en la tarde del domingo. Si sigue en esta línea tenemos delantero para rato…, y si empieza a marcar goles… (la “releche” – con perdón -).

La segunda parte fue una anécdota. Los carbayones buscaron maquillar lo mostrado hasta ese momento pero el resultado pesaba demasiado y les era muy complicado. Y si hubo alguna duda en el arranque, los locales se encargaron de cerrar cualquier remota opción con unos minutos vibrantes, con varias opciones de gol que terminaron por apuntillar a un rival sin demasiada fe en sus opciones.

El partido fue para disfrutar y los presentes así lo hicieron. Se debía ganar y se ganó, además, dando ese golpe de autoridad sobre la mesa. ¡Ojala! No tarde el mismo tiempo en volver a ver lo visto en la primera parte.

Las notas para jugadores y técnico

El mejor (9): No hay dudas. Fue el más incisivo, escurridizo y veloz de todos. Superior a los rivales, marcó dos goles y pudo hacer alguno más. Además fue generoso cediendo el lanzamiento de la pena máxima a Claudio Medina. En el partido, el mejor fue, sin duda, Juanma.

Barovero (6): No tuvo excesivo trabajo pero lo que tuvo lo resolvió con nota, sin complicarse y resolviendo de forma práctica.

Álvaro Rodríguez (7): Cumple defensivamente pero su aportación ofensiva le hace brillar.

Zabaco (7): Jugó 45 minutos y en éstos fue superior al rival impidiéndole realizar cualquier intento de llegada. Además marcó el cuarto gol. Un muy buen partido.

Undabarrena (6): Muy bien en la aportación en el centro del campo. Colaboró tanto en las tareas defensivas como en las ofensivas. Terminó jugando de central, aunque el rival había bajado los brazos y solo daba zarpazos.

Cerrajería (7): Mejorada versión de un jugador que templa, construye y maneja el timón de forma sobresaliente.

Elguezabal (6): En su línea defensiva, dominando el juego aéreo y dando salida al balón en la parte defensiva. Ofensivamente, empezó bien, interviniendo y ganando balones aéreos en el área rival, aunque fue a menos. Terminó jugando de medio centro y, aunque bajó su rendimiento, bien es cierto que el partido ya no lo necesitaba.

Claudio Medina (8): Sin duda, el mejor partido con la camiseta del Burgos. Con él, el centro de la defensa rival se mantuvo en peligro continuamente. Dio apoyos, creo juego, sirvió de referencia y creo oportunidades. Asistió por dos veces en el partido y solo le falló el gol. Desaprovechó un penalti y no acertó en varias oportunidades que tuvo. Un lástima porque se lo mereció.

Lobato (6): Era un partido más para atacar que para defender, y así lo hizo. Apoyó a Berjón y llegó varias veces con peligro sobre el área rival.

Berjón (7): Es una pieza importantísima en el esquema del equipo. Su calidad le genera muchos registros y el equipo se beneficia claramente de ello. Es imprescindible.

Miki Muñoz (7): Volvió a la titularidad y nos recordó al jugador de la temporada pasada. Aportó muchísimo para ser superiores en el centro del campo y ahí “nació todo”. Además, marcó el primero gol del partido.

Ryan Leak (5): Jugó en la segunda parte sustituyendo a Zabaco. Se mostró inseguro y eso le perjudicó. Pero fue de menos a más y solventó su labor en el partido.

Raúl Navarro (5): Salió en la segunda parte jugando de lateral. No fue un partido exigente y resolvió su papel de forma correcta.

Pisculichi (6): Salió con el encuentro resuelto en cuanto al resultado se refiere. Mostró su calidad en el juego y cumplió con su labor.

Javi Gómez (6): No brilló como en anteriores partidos. El partido estaba decidido cuando ingresó en el campo. Aun así realizó varias jugadas de mérito donde dejó patente sus posibilidades.

Iago (6): No es fácil sustituir a Juanma, más si el partido entra en una fase anodina sin nada en juego. Con todo, tuvo su opción en una jugada interesante. Cumplió.

Quien preparó el partido (7): Acertó en la preparación del encuentro con un sistema novedoso que le funcionó a la perfección. El equipo fue a menos, sobre todo en la segunda parte, aunque no resta. El abultado resultado a favor fue causa del bajón de ritmo e interés del partido.