Foto: Burgosdeporte/Jarcha

Punto final. El Burgos se despidió de la competición copera tras caer derrotado frente al Español de Barcelona por 0-2. A decir verdad, tiene un tópico bien llevado para estos casos: “Así se podrá dedicar en cuerpo y alma a la liga”.

Pero no nos engañemos. Así como en otras ocasiones pintaban bastos y muchas veces no entendíamos la presencia en copas federaciones o incluso el beneficio de participar en la del Rey, en esta ocasión, además del favor económico que comporta, bien podría haber causado una visión más positiva del equipo.

Si tiramos de argumentario, no debemos olvidar que, normalmente, cuando un equipo de la categoría en la que se encuentra el Burgos llega lejos en la copa y es capaz de “cargarse” (me van a perdonar por la expresión) a equipos de superior categoría, además del prestigio, suele venir acompañado de logros mayores.

No se descomponga el estimado lector, porque sin duda, nuestro equipo tiene sus opciones intactas de dar de sí lo que tanto y tanto deseamos y muy deseables.

Lo que sí me quedó meridianamente claro es que, a pesar de la eliminación, el público quedó bastante satisfecho de lo visto en el Plantío. Y es cierto que con el resultado de 0-2, la lectura podría ser de “paseo sencillo de los pericos”, pero nada más lejos de la realidad. Los catalanes no estuvieron nunca cómodos y tuvieron que sufrir, sobre todo en la segunda parte, las envestidas de un equipo que estaba bien situado y que le trataba de tú a tú al líder de la segunda categoría del fútbol español, y que le pudo complicar mucho más de haber estado más acertado con la portería contraria.

Quizá sí que eché en falta, de alguna manera, ver ese empuje inicial, con lo que hubiéramos podido buscar acongojar algo más a los españolistas. Pero he de reconocer que el equipo me gustó, plantó cara y jugó sus bazas.

Aunque algo quedó claro tras los 90 minutos disputados. Carecemos de gol y quizá sea hora de exigir algo más. Claudio Medina sigue sin encontrar el ritmo de competición y Guillermo no se muestra como el goleador que necesita el equipo. Con este perfil es normal que oigamos tras los partidos ese “¡falta mucho gol!” que nos está penalizando y que posiblemente, en liga nos haya relegado a estar terceros y, en copa, nos haya dejado fuera de la competición.

Y si fuéramos pocos, no sé lo que pasó con la abuela, pero sí escuché el run-run de que el jugador más incisivo y en forma del equipo podría tener las horas contadas como blanquinegro. La no alineación de Juanma en el once inicial tampoco significó tanto, puesto que jugábamos con un delantero de salida, pero, es cierto que, se percibía una preocupación sobre el tema. Pasadas horas, la situación, sin estar confirmada, parece contar con más adeptos y ya sabemos que cuando el río suena no suele ser porque están tocando las campanas de la iglesia del pueblo. Habrá que esperar acontecimientos.

Y es curioso que, con la más potente organización de los últimos años, sea la primera vez que en el mercado de invierno abandone la disciplina un jugador contra los deseos del club. Bueno, al menos eso sospecho yo, porque, con los objetivos indicados, me cuesta mucho que deseen la salida de quien ha estado en trabajo, compromiso y rendimiento, a una altura muy superior que la mayoría de los componentes del equipo, cosa que no quiere decir que el resto haya estado mal, ni mucho menos.

Sobre este tema habrá que esperar, al igual que para la próxima participación en esta Copa del Rey que, esperamos, sea la temporada que viene y nos traiga más alegrías.

Las notas de jugadores y técnico

Barovero (6): Cumplió con su trabajo. Muy atento al juego largo del rival, estuvo siempre en su sitio. Intervino bien en las jugadas que le llegaron. Poco pudo hacer en los dos goles encajados.

Álvaro Rodríguez (6): Empezó flojo, sobre todo con pérdidas de balón innecesarias. Aun así fue a más y aportó en ataque con sus llegadas por velocidad. De hecho, intervino en la primera oportunidad clara de su equipo. (6)

Zabaco (6): A su altura, que no es poco. Es un gran defensa y ayer mantuvo su nivel.

Undabarrena (6): Más flojo en la primera parte, tuvo buenos minutos en los mejores momentos de su equipo.

Raúl Navarro (6): Sabemos que le gusta el centro del campo pero el lateral lo domina y aporta lo esperado, casi, sin pretenderlo.

Guillermo (5): Movilidad y trabajo. Sin embargo, más que escaso en la aportación de cara a la portería contraria.

Leo Pisculichi (5): Podía ser su partido y de hecho, se notó cuando quiso echarse el equipo a sus espaldas.

Javi Gómez (6): En progresión. Pide titularidad. Desborde, velocidad… Obliga a trabajar mucho al rival.

Elguezabal (5): Jugando más adelantado se le ve menos. Cumplió en el centro del campo.

Córdoba (6): Demuestra que ha vuelto y que está a una altura óptima. Cumplió con creces.

Saúl Berjón (6): De los jugadores con más calidad del equipo. Su participación se nota en el rendimiento del equipo. Hay que reprocharle algunas jugadas defensivas que no acompañó.

Juanma (7): Su salida provocó un arreón en el equipo y con él en el campo llegaron las oportunidades más claras. Es un activo de esta plantilla y su posible marcha es lógica que sea observada con cierta inquietud.

Cerrajería (5): Salió en la segunda parte para aportar frescura y juego al centro del campo. Se notó el cambio de formas con su presencia aunque fue insuficiente.

Medina (4): Su rendimiento debe empezar a preocupar. Fue el más flojo de los que jugaron y su salida al campo no se notó apenas. Gozó de una buena posición pero falló en el control. Debe mejorar.

Lobato (5): Salió al campo justo antes de recibir el gol. Fue una fase de más ataque que defensa y aportó lo suyo. Estuvo menos finos en los centros desde la banda.

Miki Muñoz (5): Al igual que Cerrajería, debía dar frescura y otro aire al equipo. Salió frío pero terminó por entrar en juego. Aun así, esperamos más de él.

El técnico (6): No sabemos quién preparó el partido, quién hizo la alineación inicial y quién llevó el equipo durante el partido. Queremos pensar que fue el que deseamos. A “ese” le faltó imponer en su equipo un poco más de determinación en la salida, pero hay que reconocer que el nunca le perdió la cara ni al partido ni al rival y eso son puntos a favor.