(Fotografía: JARCHA)

“Confinamiento” ha sido la palabra del año escogida por la FundéuRae sobre un 2020 que será recordado, por encima de cualquier otra cosa, por la pandemia del coronavirus. No obstante, para el Hereda San Pablo Burgos este 2020 que está a punto de tocar a su fin ya se ha convertido en un año inolvidable de su historia y lo ha hecho por la mejor de las razones: la de los éxitos deportivos.

El equipo de Joan Peñarroya concluye un año en el que no ha dejado de sonreír. A pesar de no poder contar con sus seguidores en la grada, los nombrados en varias ocasiones como mejor afición del baloncesto nacional, los burgaleses han conseguido completar un 2020 de ensueño.

La temporada pasada iba bien encaminada después de haber quedado a las puertas de acceder a la Copa del Rey, con una notable actuación en la Liga Endesa, y de haber superado la eliminatoria de octavos de final de la Basketball Champions League (BCL) frente al Dinamo Sassari. Fue justo entonces cuando llegó la pandemia y lo cambió todo.

Las competiciones deportivas, al tiempo que lo hacía el resto de la sociedad, se vieron obligadas a parar y, con el paso de las semanas, a reinventarse. Así lo hizo la Liga Endesa, que organizó una Fase Final en Valencia en un formato burbuja, donde iban a estar presentes los castellanos.

Las semanas de junio para el San Pablo Burgos confinado en un hotel de la ciudad levantina fueron extrañas y a la vez preciosas. Entre las constantes PCR y los análisis, el equipo iba avanzando en una renovada competición llevada a cabo en su totalidad en el pabellón de La Fonteta.

Allí, lograron vencer al Real Madrid por primera vez dentro de su joven historia y sus grandes actuaciones en los partidos de la primera fase lo llevaron a acceder a la semifinal de la Liga Endesa, toda una proeza que los hizo medirse a un favorito Barça, que terminaría por llegar a la final por el título liguero.

Igualmente tuvo que reinventarse la BCL, que celebró en verano las eliminatorias de octavos de final que habían quedado pendientes de resolver, para que ocho equipos se dieran cita entre el final de septiembre y el inicio de octubre en Atenas (Grecia), donde disputarían la nueva Final Eight.

El conjunto dirigido por Peñarroya se enfrentó al Hapoel Jerusalem en los cuartos de final, después a JDA Dijon en la semifinal y, por último, al anfitrión AEK en el duelo definitivo, tras el que los burgaleses escribirían su nombre con letras doradas en la historia de la competición continental. Cuando sonó la bocina en el OAKA aquel domingo 4 de octubre de 2020, era el Hereda San Pablo Burgos quien levantaba el trofeo de campeón, en el mayor de los hitos del baloncesto de la ciudad.

Con una semifinal de acb y un título europeo a sus espaldas, la nueva temporada no podía sino presentarse con el máximo optimismo para un equipo que aún continúa soñando con alcanzar nuevas metas, dos de ellas fechadas para febrero de 2021.

La primera cita está marcada ya en el calendario. La final por la FIBA Intercontinental Cup se celebrará en Buenos Aires el sábado 6 de febrero de 2021, a las 22:00 horas de España. En la capital argentina, se medirán el Hereda San Pablo Burgos, campeón de la BCL, y la anfitriona Asociación Atlética Quimsa, campeona de la BCL Américas, para tratar de levantar el título que acredite a uno de ellos como el mejor equipo intercontinental de las competiciones FIBA de clubes.

Para concretar la segunda cita, aún habrá que esperar hasta este fin de semana. La Copa del Rey de acb se dilucidará en el WiZink Center de Madrid, del 11 al 14 de febrero de 2021. Con once victorias de Liga Endesa conquistadas este curso y situados en la quinta posición de la tabla, los burgaleses tienen pie y medio en el torneo copero, pero todavía deberán estar atentos a los resultados que se produzcan en la próxima jornada para sellar su clasificación.

Con todo ello, el 2020 es ya un año inolvidable para el cuadro castellano, que quiere continuar peleando por alcanzar nuevos objetivos y que, más allá de las metas puramente deportivas, desea una única cosa para el 2021 que está a punto de comenzar: que retorne su afición al Coliseum.

“Hemos hecho un año deportivo fantástico, pero sin nuestra gente en la grada. Al 2021 vamos a pedirle que, más pronto que tarde, las gradas de nuestro pabellón y de todos los pabellones vuelvan a estar llenas”, deseaba Joan Peñarroya en rueda de prensa para un año nuevo que se presenta con toda la ilusión por seguir soñando para el Hereda San Pablo Burgos.