El alcalde de Burgos, Daniel de la Rosa ha mostrado su satisfacción por el hecho de que la Junta haya decidido abrir a partir del viernes la hostelería en la capital burgalesa con un aforo del 33%, si continúa la buena evolución epidemiológica.

En este sentido, ha indicado que abrir solo las terrazas no iba a suponer demasiado margen de negocio para los locales, al tiempo que ha destacado que esta apertura parcial de los establecimientos de hostelería denota que la ciudad está mejorando en cuanto a los datos se refiere.

Al respecto, ha remarcado que a pesar de todo, Burgos está en nivel de alerta 4, si bien es cierto que la tasa de incidencia acumulada durante los últimos 14 días por 100.000 habitantes se sitúa en 466 casos y en los últimos siete días en 167, datos mucho más bajos que hace unas semanas que superaban los 1.800 y 1.000 casos, lo que indica, a juicio de De la Rosa que las medidas que se están tomando funcionan y que los ciudadanos están actuando de forma correcta.

En esta línea, ha querido agradecer de forma expresa el buen comportamiento de los ciudadanos, si bien ha anunciado que en el Bando de Alcaldía que ha hecho público, se hace especial hincapié en la necesidad de seguir manteniendo la prudencia, ya que en algunas provincias y Comunidades Autónomas se están detectando repuntes que pueden dar al traste con todo lo que se ha conseguido hasta ahora, en unos días, que son la antesala de la Navidad. Por todo ello, ha insistido en la necesidad de interiorizar todas las medidas de seguridad tales como la mascarilla, el lavado de manos y la distancia social.

El alcalde ha recordado que el principal foco de contagio siguen siendo las fiestas y las reuniones de familiares y amigos, además de los desplazamientos masivos donde se relajan las medidas y los ciudadanos se confían en exceso.

BANDO DEL ALCALDE DE BURGOS, DANIEL DE LA ROSA

Burgos ha sido el municipio de gran población en España con mayor incidencia de contagios en la segunda ola del COVID-19. Gracias al comportamiento responsable de la inmensa mayoría de vecinos y vecinas y de las medidas que se han tomado para evitar, en la medida de lo posible, la actividad social, ya no estamos en la cresta de la ola, rebajándose considerablemente el número de contagios y lo que es más importante, la presión sanitaria para atender los casos más graves.

Ese paulatino descenso del número de contagios tiene como consecuencia la vuelta a la actividad de varios sectores económicos que han tenido suspendida su actividad durante varias semanas, la hostelería, parte del comercio, el sector cultural, el de los centros deportivos y alguno más están recuperando, o lo harán en breve, su operatividad. Pero la ciudad sigue situada en el nivel 4 que equivale a un riesgo extremo de contagio.

Es muy comprensible que la ansiedad acumulada por recuperar la actividad social precipitase la salida masiva de decenas de miles de personas a las terrazas de los locales de hostelería el fin de semana pasado. Pero todos tenemos que interiorizar, propietarios y clientes, que se deben respetar al máximo las medidas establecidas por las autoridades sanitarias para evitar contagios: uso correcto de la mascarilla, higiene de manos, aforos, distancias, desinfección, etc. Los propios responsables de establecimientos, y espacios como los referidos están haciendo un ingente esfuerzo en instaurar las medidas de seguridad adecuadas, pero es preciso que la ciudadanía colabore cumpliendo con las mismas y aplicándose las que precisan de una responsabilidad individual.

Estos sectores especialmente, están sufriendo muy duramente las consecuencias de la crisis económica que ha derivado de la pandemia y necesitan el apoyo de las administraciones públicas y la ciudadanía para afrontar su recuperación a la mayor brevedad. Por eso, es necesario reclamar una vez más (no por reiterativo, deja de ser menos importante) la responsabilidad ciudadana a la hora de acudir y hacer uso de servicios como los de hostelería, comercio, gimnasios, etc.

Estos negocios tejen la vida social de nuestra ciudad, son nuestros vecinos y vecinas y de nuestra responsabilidad interiorizando y asumiendo las normas higiénicas y de seguridad, depende que puedan seguir realizando su labor.

Ya son varias las Comunidades Autónomas y Provincias que están teniendo repuntes en nuestro país apuntando hacia una posible tercera ola incluso antes de las fiestas de Navidad.

Nada nos garantiza que esto no pueda suceder en Burgos en próximas fechas. De ser así las autoridades sanitarias se verían obligadas a retomas las medidas más restrictivas. De nosotros como vecinos y vecinas depende en gran parte el poder evitarlo

Burgos, a 16 de diciembre de 2020
El alcalde
Daniel de la Rosa Vi llahoz