Iñigo Idiaquez, nuevo entrenador de la Leonesa.- Foto: Diario de León

La jornada sexta de este campeonato tuvo lo más destacado en los despachos y después de terminada. Decir que se veía venir es fácil, sobre todo una vez consumada, me refiero al cese de un entrenador, pero lo cierto es que, el camino analizado, no parecía dejar muchas alternativas. Lo hemos escrito en anteriores ediciones de esta sección y es que la Cultural no estaba dando la talla.

Como siempre, el lado cae por el más débil, y en el mundo del fútbol estas situaciones se centran en el entrenador. Ese dicho de “es más fácil despedir a uno que a veintidós…”

Y para que alguno tome nota (eso de que sirva para navegantes), para que un barco llegue a buen puerto, no solo es necesario tener buenos marineros. También es necesario tener un buen capitán y muchas veces ese “buen” se traduce en experiencia, saber estar y ser respetado.

Y es que parece que últimamente proyectos importantes se agarran a formar una plantilla de peso, con calidad y experiencia, y dejan el mando a otros con menos experiencia y con muchas cosas aun por demostrar. Ese peaje es muy caro y se sufre.

Al final, David Cabello ha sido el señalado como el responsable de que el equipo leonés no esté dando la altura de miras que se esperaba. Pero la vida sigue y ya tenemos el relevo. Y es que en estas cosas, la rapidez es un arma para generar ese golpe de efecto positivo. Iñigo Idiákez será el relevo (no confundir con Imanol Idiákez, su hermano). A decir verdad, el donostiarra, tampoco parece ser el perfil más adecuado para llevar a un equipo como las hechuras y propósitos culturalistas… Pero esto siempre es sobre el papel. Habrá que esperar y ver el resultado. Ver si el capitán gobierna la nave con destreza y sabiduría y eso le permite llegar al puerto marcado y salvar las borrascas que en su marcha se encuentre.

Y, cómo cambian los tiempos. No hace mucho, el Burgos era el equipo salvador de puestos. Seguro que algún entrenador, en la cuerda floja, miraba el calendario para ver si podía llegar al compromiso con los blanquinegros. Aunque estas líneas anteriores estaban envueltas de cierto toque de broma, lo cierto es que en las últimas ocasiones se han salvado muchos a costa del buen resultado cosechado frente a los burgaleses. Ahora, ha sido un rival que ha terminado de apuntillar a un entrenador que, no nos engañemos, ya tenía demasiadas señales indicándole la puerta.

Y para terminar… Alguno debe tomar nota… El turrón sigue estando caro y puede ser que alguno se lo tome, pero no en el sitio donde ahora se encuentra.