(Fotografía: CB Tizona)

El Tizona Universidad de Burgos afronta una de las salidas más exigentes de la campaña, visitando el Pazo de Lugo. Allí se medirá al Leche Río Breogán, conjunto dirigido por Diego Epifanio “Epi”, quien se reencontrará con su ex equipo. El que fuera segundo entrenador del conjunto azulón durante más de una década en la LEB Oro continúa un año más a los mandos del proyecto lucense. El partido corresponde a la segunda jornada de liga, la cual tuvo que ser aplazada en origen por los positivos por COVID-19 en el club burgalés. El encuentro se disputará este miércoles a las 20.00 horas, aprovechando el parón internacional por las ventanas FIBA de noviembre.

El equipo entrenado por Jorge Elorduy llega a este encuentro cargado de moral tras la victoria conseguida el pasado viernes en la cancha del Destino Palencia. Los burgaleses lograron su primer triunfo del curso de forma solvente por 71 a 85 en un encuentro marcado por el gran tercer cuarto del Tizona. La gran actuación de hombres como Joseph, Úriz o Barro permitió a los azulones remontar el partido desde un inicio y tomar el mando del mismo con el paso de los minutos. Para este nuevo compromiso, está casi descartada la presencia de Tyler Rawson, quien aún continúa con su proceso de recuperación del golpe sufrido en el cuádriceps la semana pasada.

El técnico bilbaíno destaca el impulso anímico que ha supuesto para el grupo la primera victoria en partido oficial: “El hecho de ganar siempre es medicina para los ánimos. Se nota que el equipo está más risueño y esperamos poder prorrogarlo”. Igualmente cree que se produjo un cambio con respecto a choques previos gracias al trabajo llevado a cabo durante la semana: “Necesitábamos mejorar en el trabajo táctico y físico y coger confianza de cara al juego. Eso solo te lo dan los entrenamientos”. El preparador destacó también la implicación de la plantilla al completo: “La actuación de todo el equipo fue positiva. Todos hicieron un sobreesfuerzo para estar mejor y sacar la victoria”.

Su rival en esta ocasión será el Leche Río Breogán, equipo cuyo único objetivo es el retorno a la liga ACB. Los de Diego Epifanio desean volver a la máxima categoría tras su breve paso hace dos campañas. Tras finalizar una más que correcta pretemporada en la que se impusieron a equipos como el Real Valladolid, el Destino Palencia o el Club Ourense Baloncesto, comenzaron su andadura en la LEB Oro venciendo a domicilio al Liberbank Oviedo. No pudieron disputar sus dos siguientes jornadas por sendos aplazamientos y volvieron a la competición derrotando al Real Valladolid. Tras la jornada de descanso, cayeron derrotados el pasado viernes en su desplazamiento a Melilla.

Actualmente son séptimos en la clasificación, aunque aún deben recuperar dichos encuentros pospuestos. Elorduy considera que su homólogo burgalés está preparado para afrontar el reto del ascenso: “Epi es un amigo personal mío. Es un grandísimo entrenador y una gran persona. Sé que va a acabar llevando el club al puerto que se espera. Supongo que para él será una situación especial jugar con su ex equipo”

La plantilla gallega se ha renovado esta temporada con varias incorporaciones de entidad en el juego interior, aunque mantiene su apuesta por jugadores locales. En la creación destaca Mo Soluade, un joven británico con experiencia en ACB. En el juego exterior, aún no podrán contar con el finlandés Roope Ahonen, lesionado de gravedad la pasada temporada. Es por ello que apostarán a la experiencia de Salva Arco, en su quinta temporada en el conjunto lucense, y a uno de los fichajes estivales, Adam Sollazzo, llegado del Guipuzkoa y que ha promediado 13 puntos en sus primeros encuentros con el club.

Las nuevas caras en la pintura ofrecen alternativas, con hombres como Kacinas, Iván Cruz o Aboubacar. Sin embargo, el principal referente en este inicio de temporada ha sido el danés Kevin Larsen, que promedia dobles dígitos en el apartado anotador. Jorge Elorduy considera que el Leche Río Breogán tiene la mejor plantilla de la liga: “Tienen un equipazo, una plantilla muy equilibrada con nombres propios de la LEB en todas las posiciones, peligrosa por fuera y dentro, cuatros abiertos e interiores, cincos de poste bajo, exteriores con físico y con tiro. No es el partido en el que tienes que parar unas pocas cosas, sino muchas. Necesitas estar muy atento, con un nivel de concentración altísimo. Está diseñado solo para subir, aunque pueden pasar cosas como la del otro día en Melilla y tenemos que pensar que habrá una pequeña ventana que aprovechar.”.

El hecho de jugar sin la presencia de público condicionará también el choque ya que, en una situación normal, habrían acudido a un pabellón rival que destaca por la presencia y empuje de su afición: “Puede ser un factor a nuestro favor. Siempre es uno de los campos calientes de la liga, en los que se hace notar el público y el equipo contrario queda reducido por esa presión. El hecho de que no haya público es un factor menos para ellos”.