Un momento de la quinta etapa.- Foto: Álvaro García

La quinta etapa de La Vuelta estaba hecha para las fugas. Todos lo sabían. Tal vez por eso se rodó a 52 km/h en la primera hora de carrera y ningún corte logró fructificar hasta la segunda mitad de la jornada.

Entrega sin cuartel, mil y un intentos, trabajo en equipo de todo el Burgos BH para neutralizar los cortes… y una sensación de buen trabajo que no tuvo la recompensa de formar parte de la fuga. Los más activos fueron de nuevo Jesús Ezquerra, que recibió por la mañana su premio de la combatividad, Jetse Bol, Ángel Madrazo o Willie Smit. Por su parte, Wellens (Lotto Soudal) consiguió el triunfo en Sabiñánigo y los ciclistas del Burgos-BH se conformaron con guardar fuerzas para seguir peleando en La Vuelta.

Rubén Pérez: “Al final no pudo ser “
El director deportivo del Burgos BH, Rubén Pérez, manifestaba al final de la quinta etapa de la Vuelta a España que: “Todos sabíamos que la fuga podía llegar. Desde salida hemos estado activos, filtrándonos en muchos grupos. Pero al final no ha podido ser y con la presencia ya de hombres de la general que ha cambiado el guion de la etapa. Creo que hemos mostrado garra y fortaleza, lo que asegura que estamos en disposición de seguir en la pelea.”

Mañana la carrera afronta una renovada sexta etapa de 146’4 kilómetros entre Biescas y la subida a Aramón Formigal, con dos ascensiones puntuables previas pero sin entrar en Francia ni coronar los míticos Aubisque y Tourmalet.