El técnico asturiano sigue trabajando en la adaptación del equipo a la categoría y en la finalización de las jugadas ante el marco rival. Jackson se une a la lista de bajas.

Sin tiempo para apenas analizar la derrota en el RCDE Stadium, la plantilla del Mirandés encara la recta final de la preparación del siguiente duelo, que le enfrentará al Málaga en La Rosaleda. José Alberto hace especial hincapié en la finalización de las acciones de ataque. Los rojillos han demostrado en este arranque de temporada que llegan con claridad al área rival, pero sin apenas remate.

“Esto es una maratón. Estamos en el kilómetro ocho y todavía queda mucho. Tenemos que corregir errores. En la finalización hay que mejorar y estamos trabajando en ello, pero también es muy difícil llegar al área contraria de la manera en la que el equipo lo está haciendo. Es lo más complicado en esta categoría. Necesitamos tiempo”, apunta.

El entrenador ovetense asegura que los jugadores irán creciendo con el paso de los partidos. Pide paciencia porque más de uno proviene de la división de Bronce y lleva sin competir al máximo nivel desde el pasado mes de marzo.

“La experiencia se acumula jugando y viviendo situaciones. Hay que tener en cuenta de dónde vienen nuestros jugadores. La mitad del equipo está sin competir desde marzo. Eso requiere un tiempo de adaptación y encima a otra categoría. Esa primera jugada de Fran Mérida en Segunda B seguramente no sea gol, pero aquí la pone en la escuadra. Esos detalles los tenemos que cuidar para que no se nos vayan puntos”, señala.

José Alberto ha destacado en la comparecencia de prensa previa al encuentro que el Málaga es un equipo sólido pese a llevar siete goles en contra. El conjunto de Pellicer ha mantenido en cuatro ocasiones la portería a cero.

Sin duda será una interesante prueba para los rojillos que disputarán su segundo encuentro consecutivo lejos de Anduva. A las bajas de Mario Barco, Meseguer y Schutte se une este fin de semana la del mediapunta Jackson que arrastra molestias físicas.