ferroplas

(Fotografía: Sáez Fernández)

Comenzó la práctica de la esgrima en el colegio de la Salle cuando contaba con diez años de la mano del monitor Herráiz, antes había conocido otros deportes, pero sería la esgrima la que le cautivara para siempre, con lo cual lleva vinculado a este deporte cincuenta cinco años.

Después entrenaría el club de esgrima de la calle San Gil donde fueron diferentes entrenadores con los que se formó, Javier Cifrián, Pachi Casarrubios y Valentín Paraíso. Tras este ciclo llegó el maestro Rafael Manrique natural de Ceuta, pero formado en Madrid con el maestro Gentile que fue el que formaría a los primeros maestros españoles de la época moderna.

Al cerrarse el club de la calle San Gil se habilitó un espacio para la esgrima en La Deportiva donde se continuaría hasta que se inauguró el polideportivo de El Plantío, habían pasado cuatro años.

Con catorce años ya empezó a realizar promociones en los colegios y encargándose de dar las primeras formaciones hasta que el alumno tuviera nivel para pasar al maestro.

Con quince años se fue a Madrid acompañado por Oscar Ortega Delgado, que sigue en activo y con el que la amistad le ha acompañado. Sacaron el primer título oficial de monitor de ingreso en 1980, el siguiente paso sería monitor de ascenso 1981.

Fue en 1986 cuando el maestro Manrique se iría a Madrid y con él le llegó el turno a Roberto para entrar en el equipo nacional junto a los floretistas Alfonso Ordoñez, Andrés Crespo y Francisco Guerra, pero ahí Codón tomó su primera decisión que le llevaría elegir el mundo de la docencia.

Empezó a cambiar las formas de promocionar la esgrima haciendo una promoción participativa y más atractiva que llevó a generar más de doscientos cincuenta alumnos entre la escuela municipal y el club, y con ellos empezó conseguir la llegada de títulos continuados hasta nuestros días, muchos entraron en el equipo nacional y a salir a competiciones internacionales, europeos y mundiales, era un momento glorioso para la esgrima de Burgos donde entre los ocho primeros siempre había cinco y seis tiradores locales.

Llegó la generación dorada de espada que entró en el equipo nacional, Juan Castañeda, Víctor Aguado, Noemi Abad, Pablo y Ana Ortega. Unos no aguantaron la presión y otros aguantaron muchos años, pero entre todos los números de medallas en torneos y campeonatos de España eran difíciles de contar. Cuando regresó de nuevo el que fuera su maestro, permaneció poco más en Burgos la misión para que vino se había cumplido y como entrenador de la RFEE fue destinado a fomentar otro club.

En 2002 presentó la tesis de maestría que le otorgaba el título de maestro y le dio ya la opción de realizar cursos de formación dando la titulación de monitor de ingreso a los mejores tiradores del momento. Su tesis ha servido de ejemplo en el panorama internacional traducida a varios idiomas hoy sigue vigente y es el modelo de toda promoción. En 2014 el Consejo Superior de Deportes homologó las titulaciones de maestros actualizándolas a Técnico superior deportivo. A esta etapa como maestro de la Sala Esgrima de Burgos dedicó treinta y cinco años de su vida.

Hace siete años empezó desde cero una nueva andadura, con un puñado de alumnos fundó un nuevo club, el Cid Campeador, recibió ayuda de material de diferentes clubes de España que le bastó para empezar de nuevo y con más fuerza.

En dos años ya se ponía a la cabeza de número de licencias de la comunidad, empezaron a llegar los resultados con la joven cantera emergente que ganaba juegos escolares, critérium nacionales y regionales, y por fin llegó el primer título de campeón de España infantil de esta etapa, alumnos que con talento emergente esta temporada son candidatos a ganar el campeonato de España infantil y cadete y con previsión de que entrenen con el equipo nacional el próximo año.

Son cuarenta años desde que empezó a formar tiradores y son incontables las personas a las que ha enseñado esgrima y sin contar las promociones realizadas que llevaron a un deporte apenas conocido y un tanto elitista a expandirlo por toda la ciudad y convertirlo en “deporte para todos”.  Sin abandonar la competición ha ayudado notablemente a subir el nivel de todos los tiradores de Burgos durante toda su vida, en la actualidad cuenta con cincuenta y cinco años, le queda cuerda para rato y dentro de diez años esperamos que siga en nuestra ciudad formando deportistas con valores personales y deportivos que sigan dando alegrías al deporte burgalés.

Como deportista tiene un curriculum que habla por sí solo:

  • Seis veces campeón del mundo de maestros
  • Plata y Bronce Campeonato de Europa de veteranos
  • Bronce campeonato del mundo de veteranos
  • Cuarenta títulos de campeón de España de veteranos
  • Seis veces campeón de España senior equipos al florete
  • Bronce equipos de sable junior
  • Campeón y medallista en torneos de Rankin senior a la espada
  • Medallista en torneos de sable y florete categoría junior
ferroplas