La primera derrota del Burgos en el primer partido de la temporada ya ha hecho saltar algunas alarmas. El encuentro ante el Valladolid Promesas se puede medir en dos claves, juego y resultado, y dependiendo de la medida que apliquemos vemos la botella medio llena o medio vacía.

Si nos atenemos al juego, el Burgos hizo uno de los mejores partidos que hemos visto jugar a nuestro equipo. Una primera parte en la que tuvo control, dominio de balón, presión al rival, juego por bandas y carácter. Detalles que buscábamos desde hace años en el Burgos Club de Fútbol se plasmaron en este partido. Y lo más importante, el equipo supo crear ocasiones de gol, hubo numerosos lanzamientos a la portería rival, aunque no hubo gol.

Estaba claro que en la segunda parte sería complicado mantener el mismo nivel, pero pese a todo, el Burgos no perdió el sitio en el campo y defendió con orden, hasta la última jugada en la que llegó el gol de la derrota.

La segunda clave de lectura del partido es la falta de gol del equipo de Julián Calero. Era el punto débil, porque en pretemporada el Burgos sólo hizo 8 goles, y se quedó en varios partidos ante rivales de su altura, con la portería a tanto en contra, que es una virtud, como a favor, que supone una carencia.

En cualquier caso, en la consecución de los goles hay muchos factores, inspiración, creatividad, concentración… y va por rachas. Hay momentos dulces en los delanteros y momentos de atasco, en los que no entra el balón. Es el fútbol.

La competición acaba de comenzar, y es cierto que no hay mucho margen de error, porque esta temporada tiene una primera fase de 18 partidos cruciales, cada uno como una final. El Burgos no ha comenzado bien, pero tampoco mal.

Un equipo que juega como lo hizo el Burgos en Valladolid está llamado a conseguir buenos resultados, eso está claro. Es cuestión de trabajo, tranquilidad y paciencia, pero sobre todo confianza, para que las cosas comiencen a salir. Personalmente, quien esto escribe, que he visto muchos Burgos de temporadas anteriores, hace mucho tiempo que no vi un primer partido de liga tan completo como el jugado por el Burgos el domingo. Por ello, particularmente creo en este equipo y en esta línea de juego, y no conviene venirse abajo a las primeras de cambio. Que no cunda el pánico.