La consejería de Sanidad de la Junta de Castilla y León ha decidido confinar la ciudad de Burgos, desde la medianoche del martes al miércoles, con la adopción de varias medidas sanitarias preventivas que se alargarán durante 14 días, hasta el próximo 4 de noviembre, según ha anunciado el alcalde de Burgos, Daniel de la Rosa.

El edil ha asegurado que, el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco y la consejera de Sanidad, Verónica Casado le han comunicado esta decisión que se publicará mañana en el  BOCYL, “ante la negativa evolución de la pandemia que ha situado el número de positivos en Burgos en 551 por cada 100.000 habitantes”, al tiempo que ha asegurado que “las medidas que se van a adoptar son las mismas que se establecieron en su día en León, Palencia y Salamanca y que básicamente consisten en restringir la movilidad de entrada y salida de la capital burgalesa”.

Estas restricciones a la movilidad podrán tener varias excepciones como desplazamientos que estén plenamente justificados tales como la asistencia a servicios y centros sanitarios que se encuentren fuera del término municipal de Burgos, obligaciones labores o legales, la asistencia a centros educativos o universitarios, el retorno al lugar de la residencia habitual, la asistencia y el cuidado a mayores o menores dependientes o con discapacidad que obliguen a desplazarse fuera del municipio, realizar gestiones en organismos públicos, renovaciones de permisos o trámites administrativos sobre todo para municipios pequeños que no cuentan con este tipo de servicios, realizar exámenes o pruebas oficiales inaplazables o por cualquier otra causa de fuerza mayor o necesidad que se pueda acreditar debidamente.

Además, los sectores del comercio y la hostelería se verán afectados por estas medidas restrictivas.

De esta forma, los establecimientos, locales comerciales y servicios abiertos al público no podrán superar el 50 % del aforo permitido y tendrán como hora de cierre la legalmente autorizada, no pudiendo superarse en ningún caso las 22 h. Esta limitación horaria no será de aplicación a los establecimientos farmacéuticos, médicos, veterinarios, de combustible para la automoción y otros considerados esenciales, entendiéndose como tales aquellos que prestan o realizan servicios imprescindibles e inaplazables.

Asimismo, los establecimientos de hostelería y restauración limitarán el aforo al 50 %, tanto en espacios interiores como exteriores. Las mesas o agrupaciones de mesas deberán guardar una distancia de, al menos, 1,5 metros respecto a las sillas asignadas a las demás mesas o agrupaciones de mesas con el objeto de asegurar el mantenimiento de la debida distancia física de, al menos, 1,5 metros entre las personas sentadas en diferentes mesas o, en su caso, agrupaciones de mesas. No se admitirán nuevos clientes a partir de las 22 h y tendrán como hora de cierre la legalmente autorizada, no pudiendo superarse en ningún caso las 23 h, a excepción de servicios de entrega de comida a domicilio.

El alcalde de la ciudad ha hecho un llamamiento para que los ciudadanos “interioricen estas medidas y sean conscientes que la situación es igual de preocupante que en los meses de marzo y abril” por lo que sería necesario “quedarse en casa para evitar la propagación del virus”.

NUEVO CONFINAMIENTO EN ARANDA DE DUERO DESDE MAÑANA MARTES

La Junta ha decidido confinar de nuevo Aranda de Duero  desde las 00.00 horas del día 20 de octubre de 2020 y durante 14 días naturales, ante su situación epidemiológica de transmisión comunitaria y para frenar la expansión del virus, en una situación en la que ya estuvo la ciudad a principios de agosto.

Según consta en la orden publicada hoy en el Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl), los municipios que presenten circunstancias epidemiológicas y sanitarias semejantes a las que se contienen en la Orden Ministerial de 30 de septiembre y que supongan una situación de alto riesgo de trasmisión descontrolada en el municipio afectado, las medidas a adoptar por la autoridad sanitaria autonómica sean iguales a las que se adopten en ejecución directa de dicha Orden Ministerial.

Las medidas de prevención adoptadas afectan a la movilidad y circulación de las personas, así como al desarrollo de diversas actividades que, por sus características, puedan favorecer la propagación del virus, a los efectos de evitar la posible expansión descontrolada de la COVID-19 y contener, por tanto, lo que ya parece una ineludible transmisión comunitaria de la pandemia.