Alcobendas celebrando en Burgos su campeonato de Copa.- Foto: Walter Degirolmo

La capital burgalesa, en las instalaciones Bienvenido Nieto, en San Amaro, fue el escenario de la final de Copa del Rey masculina de rugby, en la que el Lexus Alcobendas Rugby hizo valer su gran comienzo y final de partido para imponerse por 18-24 a un SilverStorm El Salvador que rozó la remontada, yendo de menos a más.

Durante los minutos iniciales, el conjunto chamizo fue el primero en acechar los últimos metros del rival, pero no aprovecharon la superioridad momentánea por la amarilla de Luciano Molina. Los granates no tardaron en desquitarse de este acoso y cambiar radicalmente la tendencia.

Tras obtener el control del juego, Alcobendas sacó provecho de su notable ejecución en las fases estáticas con la delantera y de las repetidas indisciplinas blanquinegras para ganar terreno y sumar tres patadas de castigo en la primera media hora. El Salvador reaccionó y propuso nuevas variantes ofensivas, lo que le permitió sumar sus primeros 3 puntos, aunque al campeón de 2019 le dio tiempo a sumar un nuevo golpe gracias a la efectividad de Javier López.

El presidente de la Federación Española de Rugby (FER), Alfonso Feijoo, y el alcalde de Burgos, Daniel de la Rosa, entregaron los trofeos al campeón. Foto: Walter Degirolmo

El segundo periodo parecía arrancar con la misma tendencia que despidieron los 40 minutos previos, con los de Inchausti sin perdonar los errores rivales. No obstante, poco después llegaron por fin los mejores minutos del cuadro de Juan Carlos Pérez. Con dos ensayos impresionantes, en particular el anotado por Christian Rust, que también transformó un golpe, los vallisoletanos se pusieron a tan solo tres de distancia.

Alcobendas contaba los segundos para el pitido final cuando el flanker Luciano Molina remediaba su error de la primera parte con una jugada clave, forzando un avant chamizo que les permitía obtener la posesión del balón, el cual no soltaron hasta la patada de castigo con la que cerraron el marcador y la victoria. De esta forma, además, se rompe el empate a 30 trofeos que había entre los equipos de Madrid y de Cataluña.