Cinco nuevos focos incrementan el número de brotes activos a 14 en toda la provincia. Tres de ellos se han originado en Aranda, el cuarto, en la localidad de Dobro, ubicado en las Merindades y el quinto en San Mamés.

La Delegación Territorial de la Junta de Castilla y León, a través de su Servicio de Epidemiología en Burgos, continúa la vigilancia de los brotes activos por la COVID-19 declarados en la capital burgalesa (7), en Miranda (1),  Aranda (4), en las Merindades (1) y San Mamés (1).

El municipio de Aranda de Duero ha registrado hoy tres nuevos brotes, todos de ámbito familiar, con 5, 4 y 3 positivos, respectivamente. Junto a éste, se suma también un nuevo foco en el municipio de Dobro, en las Merindades, con 4 casos declarados, también de ámbito familiar y otro en la localidad de San Mamés, con cinco casos declarados en el ámbito de centros institucionalizados. Esto eleva el número de positivos a un total de 87 personas, siendo 22 nuevas a día de hoy.

En Aranda de Duero se computan actualmente 4 brotes, con 23 casos declarados positivos, todos en distintos ámbitos familiares y con aislamiento en sus domicilios. En los brotes  de Burgos capital (7)  hay una variación sumando un caso más en el brote que afectaba a 3 trabajadores de una empresa, pasando a cuatro. El de Miranda se mantiene estable y sin novedad.

La  Dirección General de Salud Pública, a través del Servicio Territorial de Sanidad en Burgos ha iniciado la vigilancia y el control epidemiológico de los brotes en la capital burgalesa, a través del seguimiento de casos y de las correspondientes encuestas de contactos e investigación de las relaciones sociales de estas personas, tanto en sus entornos  familiares como sociales y laborales.

La Junta recuerda que el medio de protección más eficaz y sencillo del que se dispone en estos momentos es el uso de la mascarilla obligatorio con carácter general en la Comunidad, excepto en casos muy concretos como en situaciones de consumo de alimentos y bebidas, durante la práctica de actividad física, en los espacios de la naturaleza o al aire libre fuera de los núcleos de población, o en las piscinas, siempre que se mantenga la distancia de seguridad interpersonal de, al menos, un metro y medio