Estamos muy acostumbrados a escuchar, leer y pensar que el resultado final de una temporada depende de muchos factores, que las temporadas son muy largas, como una carrera de fondo que hay que saber gestionar con talento y dosificando los tiempos. Y es cierto, pero no puede faltar un factor clave, a modo de puntualización, y es que la temporada se programa dos meses antes de su comienzo y es en ese momento cuando comienza realmente.

El Burgos CF afronta este mes de agosto un momento crucial. No habrá partidos, ni resultados, ni clasificación, pero sí habrá bajas de jugadores, nuevas incorporaciones, decisiones en los despachos, apuestas por uno u otro jugador, en base a un estilo de juego, y planificación general del presupuesto y de la plantilla. Mucha tela.

Por eso, aunque es verdad que todo depende de que el balón entre o no en la portería cuando llegue el momento de la competición, una buena parte del resultado final de la temporada se juega ahora, en los fichajes, los descartes y la planificación de la que son responsable, el cuerpo técnico y de la directiva.

En el Burgos Club de Fútbol ahora comienza realmente la temporada. Quedan muchas decisiones por tomar, numerosos jugadores que son objetivo del club y que ya veremos si finalmente se deciden por venir, o si el presupuesto que se destina a ellos, responde realmente a la calidad que atesoran.

Las variables en un jugador que ha realizado buena temporada anterior, no suponen aval al cien por cien de éxito. En temporadas anteriores, al Burgos han llegado jugadores con un gran historial, con un gran rendimiento en otros equipos, que luego no han respondido a lo esperado. Quizá porque para que un gran jugador funcione, tiene que tener a su alrededor los compañeros adecuados, un estilo de juego que encaje, y debe integrarse en un equipo compensado y equilibrado en defensa, centro del campo y delantera. Pero todo esto es muy fácil decirlo o, para mi, escribirlo, pero bastante complicado de conseguir.

En cualquier caso, llega la hora de la verdad y las decisiones no pueden tardar más. Es ya momento de adoptarlas. Hay que decidir quienes se van y quienes llegan. Y cómo se conforma el nuevo proyecto de un Burgos que tendrá ante sí rivales de gran peso, sea cual sea el grupo que le corresponda.

Deseamos a los responsables mucha suerte en esas decisiones, porque en ellas va una gran parte, del éxito que todos deseamos para la próxima temporada.