La Delegación Territorial de la Junta de Castilla y León, a través de su Servicio de Epidemiología en Burgos, continúa la vigilancia de los brotes activos por la COVID-19 declarados en la capital burgalesa (Miranda de Ebro, que  afectan a un total de 33 personas. Hoy  se suma uno más en la capital, con dos positivos de ámbito de centros tutelados, pisos compartidos, centros de dependencia y otros, en este caso privado, haciendo un total de 35 personas afectadas.

El primer brote de Burgos se  mantiene con quince casos positivos confirmados, con origen en el ámbito familiar vinculados a Zaragoza, catorce aislados en su casa y una ingresada, y el segundo con nueve, también del mismo ámbito y todos aislados, pero con origen en Pamplona. A estos se suma el tercer brote, procedente de una empresa de Miranda que inicialmente tenía cinco casos positivos a los que se han añadido, a día de hoy, cuatro más,  siendo un total de nueve, y el cuarto brote originado en el ámbito institucional, con dos personas afectadas.

En el caso del brote de Miranda que está vinculado con una empresa, ocho personas se encuentran aisladas en sus casas, y una más ingresada en el hospital.

La  Dirección General de Salud Pública, a través del Servicio Territorial de Sanidad en Burgos ha iniciado la vigilancia y el control epidemiológico de los brotes en la capital burgalesa, a través del seguimiento de casos y de las correspondientes encuestas de contactos e investigación de las relaciones sociales de estas personas, tanto en sus entornos  familiares como sociales y laborales.