El entrenador del Mirandés, Andoni Iraola, admite que el equipo no estuvo al nivel de los últimos encuentros en el compromiso ante Las Palmas. Los rojillos desaprovecharon la oportunidad de seguir luchando por un puesto en la fase de ascenso: “Ha sido un partido bastante equilibrado. Ellos tuvieron la ocasión de la falta que sacó Raúl (Lizoain) en la primera parte y luego nosotros la de Matheus. En la segunda no nos valía el empate. Quitamos gente por dentro para ver si se rompía, pero nos encontramos con ese penalti en contra”.

De nuevo la derrota llegó desde el punto de penalti. El equipo rojillo reclamó una posible pena máxima de Mantovani en el añadido: “A mi me pareció que la sacó con la mano. Me imagino que la habrán revisado. Cuando te las pitan luego al revés, esas manos pegadas que a nosotros nos han pitado unas cuantas, el partido se complica. Tampoco el empate, si hubiésemos marcado, nos hubiera dado muchas más opciones y estaba claro que teníamos que arriesgar. Hemos acabado con Marcos y Matheus arriba y con línea de tres, pero no estuvimos finos en ataque”.

Pese a caer por la mínima y decir adiós al sueño del playoff, la temporada del Mirandés se puede calificar como magnífica. A partir de ahora, la dirección deportiva deberá pensar en la próxima campaña. Iraola reconoce que las conversaciones con el club van en buen camino: “Nos quedan dos partidos y casi seguro que ganando los dos no tengamos opciones de playoff. Tenemos que acabar lo mejor posible. En muchos casos incluso el mio, acabamos contrato cuando termine la temporada. En ese sentido, la comunicación con el club es fluida y estas cosas se deberán ir hablando con ellos en los próximos días. Creo que el año ha sido muy bueno. Llegamos a semifinales de la Copa del Rey y nos hemos salvado con cierta holgura”.