Los rojillos volverán a verse mermados por las bajas. El partido se juega este sábado a las 21,45 h.

Entrenamiento.- Foto: CD Mirandés

El Mirandés quiere certificar de una vez por todas la permanencia en la categoría de Plata en el duelo que le medirá al Fuenlabrada. Los discípulos de Andoni Iraola acumulan cuatro jornadas consecutivas sin conocer la victoria, pese a que regresaron a la competición con dos triunfos que les hicieron soñar con cotas más altas. El equipo rojillo se medirá a uno de los bloques más en forma en estos momentos de la categoría. “Me parece un gran equipo. El nivel de dificultad será alto. Cuentan con una plantilla como para rotar bastante y no se resienten a nivel de resultados. Hay que intentar adelantarnos en el marcador. Ellos son un bloque incómodo y tendremos que tener mucho cuidado con el balón parado”, apunta Iraola.

La plaga de lesiones y sanciones de las últimas citas han lastrado al equipo, que buscará tres puntos en el Fernando Torres que permitan un cambio de dinámica para encarar el tramo final: “Los arbitrajes cada vez se están convirtiendo en más decisivos. Manos en las que entran, otras en las que no o caídas dentro del área que se pueden interpretar. Yo creo que no queda claro hasta dónde puede llegar a entrar el VAR. Hay que intentar dar las menores oportunidades posibles para que nos piten algo de este estilo”.

Franquesa, Odei, Mario Barco y el portero Limones serán bajas, mientras que el central Sergio regresar al césped aunque no de inicio. Casi con toda probabilidad, el francés Malsa volverá a situarse en el centro de la zaga junto a su compatriota Sagnan, como ya sucediera en el anterior compromiso ante el Oviedo. El centrocampista Antonio Sánchez será de la partida tras cumplir un encuentro de sanción. El colegiado catalán Ávalos Barrera dirigirá la contienda, mientras que el cántabro López Toca estará en el VAR.