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Carlos Alonso, el gerente de Servigest Burgos, comparte con Burgos Deporte sus impresiones tras haber dado el paso adelante de afrontar el ascenso a División de Honor. La oportunidad se presentó para los burgaleses después de la renuncia a la plaza del Abeconsa Basketmi de Ferrol y no han querido dejarla escapar.

El equipo de baloncesto adaptado competirá la próxima temporada en «la mejor liga del mundo» de este deporte, reseñaba Carlos Alonso en sus palabras. Para Servigest, «tarde o temprano sabíamos que íbamos a tener la oportunidad de subir» y en esa línea se trabajaba con el objetivo diseñado para el actual curso, que no se pudo finalizar sobre la cancha.

Los castellanos son conscientes de que deberán poner un esfuerzo extra al planteamiento de la próxima temporada jugando en la máxima división nacional. El ascenso supone un «gran cambio» y es que el salto es «tremendo», con lo que «deportivamente te vas a encontrar un nivel muy superior».

Alonso destacaba que la meta para la campaña que viene será permanecer en División de Honor: «El objetivo va a ser mantenerse. Ya estaba decidido que la liga se iba a ampliar de diez a doce equipos. Esperamos encontrar nuestro hueco». Para ello, entre otras cosas, deberán confeccionar la próxima plantilla del equipo: «Va a haber que sumar nuevos elementos. Intentaremos que tengan cierta experiencia en División de Honor para que el salto se nos haga más fácil».

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La inversión económica en un panorama de incertidumbre

«El salto es también grande económicamente», reconocía el gerente del club, que agregaba: «Tenemos la suerte de que Servigest no es un mero patrocinador. El equipo es una parte más de la empresa».

En cualquier caso, Carlos Alonso ya se plantea tener que recurrir a nuevas posibilidades de inversión: «Tenemos que salir a pedir más ayudas y lo vamos a hacer. Los primeros contactos que hemos tenido nos invitan al optimismo».

El Talamillo y la afición, la casa de Servigest

El gerente de la entidad aseguraba: «Nos consideramos muy afortunados y muy queridos en la ciudad», por una afición que suele oscilar entre los 150 y los 400 espectadores en las gradas del Talamillo, el polideportivo donde Servigest compite de manera habitual y en el que se «crea un ambiente especial, que es muy bonito».

«Nos sentimos muy a gusto en el Talamillo y consideramos que es nuestra casa», afirmaba Carlos Alonso. El pabellón tiene el «tamaño adecuado» y, además, en él disponen de un cuarto a medida para guardar todo el material necesario.

Pese a que la federación está persiguiendo la idea de jugar sobre madera y la pista del polideportivo burgalés es de pavimento elástico, todo apunta a que el equipo continuará a corto plazo compitiendo sobre la misma cancha: «Durante unos años, podremos disfrutar del Talamillo».

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