Antonio y Franco Caselli.- FOTO: Burgos CF

En el Burgos CF están pasando demasiadas cosas. Desde la marcha de sus principales responsables a Argentina por la crisis del coronavirus, se han sucedido una serie de acontecimientos, que en estos momentos requieren una vuelta de timón para ofrecer a la opinión pública una imagen muy diferente a la que en estos momentos proyecta el club.

En los últimos días, además del fichaje a distancia de un guardameta, que ha sido bien recibido, se han producido otros acontecimientos, sin ninguna información, que enturbian el actual panorama blanquinegro.

Primero fue la marcha de Iván García, como coordinador de las secciones inferiores del club, obligada por la sustitución en su puesto por otra persona y de la que no hubo ninguna explicación oficial, luego el cese del jefe de prensa, un puesto importante en la información que transmite el club, y casi seguido, la despedida de un jugador como Julio Rico en redes sociales, sin ninguna confirmación del Burgos y las chispas que volvieron a saltar, en el roce de competencias en la gestión de la cantera, con el Burgos Promesas, tras la marcha, conocida también en un principio por redes sociales, de José Angel de la Iglesia, Pechu, tras su ascenso con el equipo de División de Honor, su buena labor la pasada temporada y sin alternativa a ocupar tampoco el puesto de entrenador del equipo de Tercera División, al que había sido propuesto por el director deportivo, Michu.

A todo ello hay que sumar la incertidumbre desde hace dos semanas sobre el puesto del entrenador, si hay poblema económico o deportivo, en un puesto vital para el proyecto, sin el cual es muy complicado avanzar en la configuración de la plantilla, de la que ya trasciende que algunos jugadores están en la cuerda floja, caso de Toché, y otros prácticamente o ya totalmente renovados, como Lobato.

En la trastienda de lo impotante destacan dos asuntos. El primero conocer quien gestiona realmente el nuevo proyecto de cantera y si el Burgos CF ha perdido su control, ya que su gente más destacada está saliendo y por la puerta de atrás. El segundo, solucionar lo antes posible la incertidumbre sobre el puesto de entrenador, porque es el pilar en el que debe apoyarse el nuevo proyecto.

Es posible que los responsables del Burgos, desde la distancia, en Argentina, no sean del todo conocedores de lo que está pasando en el Burgos, que requiere una toma de timón urgente, o es posible que cuando regresen, cualquier parecido con la realidad que se esperan encontrar sea una coincidencia.