(FOTO: Javier García «JARCHA» BurgosDeporte.com)

Servigest ha dicho sí al ofrecimiento que el pasado viernes le hizo la Federación Española de Deportes de Personas con Discapacidad Física y ocupará la plaza en División de Honor que quedó libre tras la renuncia a la misma por parte del Abeconsa Basketmi de Ferrol.

De este modo, volverá a la máxima competición de baloncesto en silla de ruedas después de su última participación en la temporada 2013/14. El equipo burgalés se ganó en la pista la posibilidad de competir en División de Honor tras vencer en la fase de ascenso correspondiente a la 2015/16, pero en aquella ocasión no pudo materializar el salto.

En esta última temporada, que se ha visto abruptamente concluida debido a la pandemia, el equipo burgalés había terminado en tercera posición de la liga regular y se preparaba, en el momento del parón, para luchar en la pista por conseguir el ascenso, que era el objetivo marcado a principios del curso.

Los partidos no pudieron celebrarse debido a la situación excepcional de la crisis del coronavirus y la Federación tuvo que dar por buena la clasificación en esos momentos, de modo que fueron Cid Casa Murcia Getafe y Abeconsa Basketmi de Ferrol los que se hicieron con las dos plazas en juego. Los problemas de los gallegos para materializar ese ascenso han llevado a los burgaleses de nuevo a la élite de su deporte.

El club burgalés ha considerado, tras unos días intensos de muchas reuniones, que es una oportunidad para embarcarse, como estaba en sus planes a principio de temporada, a pesar de ser conocedor de que el momento actual de incertidumbre en todos los ámbitos económicos y sociales no invita al optimismo.

La entidad señala en su comunicado que «es consciente del difícil reto que supone competir la temporada que viene en la mejor liga del mundo y es por ello que desde ya va a centrar todos sus esfuerzos en conformar el mejor equipo posible para afrontar tal desafío».

En este paso adelante que se va a dar, Servigest «no puede olvidarse de todos los que lo hacen posible, jugadores, cuerpo técnico, patrocinadores, instituciones públicas y, cómo no, nuestra afición, que nunca falla y que, por fin, podrá ver a su equipo en la élite del baloncesto en silla de ruedas 7 temporadas después».