Antonio Martínez Laredo, expresidente del Burgos CF y del Real Burgos, no olvida el pasado y recuerda sus buenos y malos momentos en el fútbol burgalés

Antonio Martínez Laredo tiene tiene una importante parte de su vida vinculada con el fútbol burgalés. En una primera etapa como presidente del primer Burgos CF, luego desaparecido. En 1974, Martínez Laredo sustituía a José Luis Preciado Santamaría, que había logrado el primer ascenso del equipo de la ciudad a Primera División. Con Martínez Laredo aquel Burgos se mantuvo tres temporadas en Primera, en la época de añorado Juanito, cuyo fichaje por el Real Madrid, facilitó en 1977.

Pero aquella etapa de Antonio Martínez Laredo queda prácticamente olvidada con su vuelta al fútbol burgalés casi 10 años más tarde de su marcha de aquel Burgos. A principios del mes de abril de 1989, Martínez Laredo alcanzaba un acuerdo con los directivos del Real Burgos para liberarles de sus avales, por importe cercano a los 40 millones de pesetas (240.000 €), a cambio de convocar elecciones, para que accediera a la presidencia.

Y fue el día 1 de junio de 1989, cuando se hace con la presidencia del Real Burgos, sin necesidad de celebrarse votaciones (al ser el único candidato), y avalado con la friolera 1.350 firmas de socios (siendo válidas 910), aunque le bastaban con 381.

Con motivo del 30 aniversario del ascenso del Real Burgos a Primera División, la página web del Real Burgos publica una amplia entrevista con el hombre que logró las gestas más importantes en la década de los 90 con el fútbol burgalés, Antonio Martínez Laredo. Antonio Martínez Laredo acaba de cumplir 85 años el pasado día 20 de mayo. Continúa ágil físicamente y conserva intacta su memoria, y sigue dirigiendo sus empresas en la capital de España. Nacido en el pequeño pueblecito burgalés de Robredo Temiño, situado a 22 kilómetros de la capital, donde es muy querido.

Ofrecemos a continuación algunos momentos destacados de la entrevista, con nuestro agradecimiento a los responsables de la página web del Real Burgos.

¿Cómo se fraguó su llegada al Real Burgos en 1989?

No debemos olvidar que la vida está llena de circunstancias y las que en esta ocasión ocurrieron fueron las siguientes: Un día de aquellos yo estaba comiendo en un restaurante en Madrid en el que me encontré con un periodista del Diario de Burgos, López Ochoa, y una persona de Burgos que no recuerdo su nombre.  Los dos me dijeron que porqué no me hacía yo cargo del Real Burgos. El día anterior mi mujer y yo habíamos cenado con un matrimonio amigo, que ella era de Ubierna y me preguntó lo mismo. Yo venía de vivir una pesadilla familiar por el trasplante de hígado de mi mujer y esta persona me decía que hiciera algo por el  Real Burgos y me pareció  que si lo debía hacer. Cuando estaba comiendo me llamaron del Diario de Burgos al teléfono del restaurante. Me lo preguntaron y ahí empezó todo.

¿Cuáles fueron las sensaciones de la semana anterior al ascenso?. ¿Y los recuerdos del día del decisivo encuentro en San Mamés?.

Las sensaciones eran vibrantes porque se trataba de hacer la planificación que tenía en mi mente y ponerla en acción.  Hice una seria planificación y se pusieron los medios para tratar de conseguirlo; es decir, jugar en Primera División la próxima temporada. Ese momento estaba más cerca y por tanto mis sensaciones se intensificaron. Todo ello estaba relacionado con mi interés en cumplir con esa maravillosa afición y así llevar a Burgos los equipos de la Primera División de fútbol a jugar con nosotros. El día de San Mamés es indescriptible. Faltaban tres jornadas para terminar la Liga y ya estábamos en Primera División. Yo me quedé por alguna razón hablando con alguien del Athlétic de Bilbao ó con quien fuera, que no lo recuerdo. El caso es que en el camino yo venía en mi coche detrás del autobús del Real Burgos. Se paró y me dijeron que habían llamado del Ayuntamiento para recibir al club escoltado por la Policía Municipal y que me pasara al autobús, lo cual hice y eso fue inimaginable. Todo era un festival; las llamadas de los periodistas, etc., etc. …  y cuando llegamos a Gamonal ya nos encontramos con las aceras llenas de gente aplaudiendo. Así llegamos hasta la Plaza Mayor abarrotada y subimos al balcón del Ayuntamiento y allí recibimos esos aplausos tan emotivos que de la afición recibíamos. Yo quiero resaltar que a mí cuando bajé del autobús me cogieron en volandas, lo cual fue un acto de lo más halagador que se puede vivir. En el vestuario  no estuvimos mucho tiempo. Allí vivimos la emoción; nos dimos abrazos por el ascenso y lo que queríamos era llegar a Burgos y disfrutarlo.

¿Tuvo que ser muy emotivo que la primera celebración oficial del ascenso se concretase en el Homenaje del viernes día 11 de mayo de 1990, en su pueblo natal, Robredo Temiño, en el que fue declarado hijo predilecto de su municipio y se descubrió la placa con el nombre de una calle a usted dedicada?.

Yo tengo en mi vida tres lugares importantes por los que ha transcurrido. Uno es mi pueblo, Robredo Temiño, en el que siempre me he considerado tan querido y bien tratado que, no cabe duda, el hecho más importante de mi vida, al margen  de los familiares, fue el que me nombraran hijo predilecto de mi pueblo y pusieran una calle con mi nombre. En aquella fiesta estuve acompañado con amigos de Burgos; autoridades provinciales y nacionales e importantes banqueros, ¡Qué pena que lloviera!.  Mi segunda ciudad  es Burgos, porque es bien cierto que el trato recibido de  afición y toda la gente ha sido maravilloso y donde desde los diez años, en los Hermanos Maristas, transcurrió mi vida hasta los 18, dejando aparte de unos meses  que pasé en Tardajos con los Padres Paúles. Y la tercera es Madrid, la que tanto me ha dado y en la que tan a gusto me he encontrado desde los 18 años hasta los 85 que acabo de cumplir. Estas son mis preferencias.

Hace 30 años los presupuestos de la entidad franjipardilla debían cubrirse con las cuotas de los socios y poco más…., ¿Qué metas habría podido alcanzar el Real Burgos si hubiese dispuesto de las astronómicas cantidades que perciben actualmente los clubes de élite por los derechos televisivos y demás dividendos que reparte la Liga de Fútbol Profesional?

Imprevisible. Lo que no cabe duda es que yo tenía la ilusión de hacer del Real Burgos un equipo de lujo de Primera División, en cuanto a la recepción a los equipos y directivos que vinieran a jugar a Burgos. Eso es lo que estaba planificado, pero las circunstancias cuando hubo que constituir una SAD, me llevaron a un retroceso en mis ilusiones y por ello no encontré otra salida que dimitir como Presidente. Me desilusioné cuando para constituirlo en SAD, nadie de las autoridades ni de las empresas me echó una mano y en cambio a otros les abrieron las puertas de par en par y me demostraron que querían ser ellos los que controlaran al Real Burgos. Quiero dejar claro una cosa: la constitución del Real Burgos en S.A se llevó a efecto por la cantidad que el Real Burgos tenía de deuda y con esa cantidad se cubrían todas ellas, incluido el dinero que yo tenía puesto en el club, por lo que partía de 0 en cuanto a deudas y saldos.                                                                                                                                       

Si le parece, analizamos algunas de las que consideramos claves del fracaso deportivo de la temporada 1992/93. ¿Motivos de la no renovación para la citada temporada 1992/93 del técnico de los referidos éxitos en Primera, José Manuel Díaz Novoa?

Por una incompatibilidad total en la apreciación de la rectitud. Influyó definitivamente en la decisión de no renovarlo, el partido que empatamos a cero con el Mallorca en el Plantío a finales de diciembre de 1991, fue un partido malísimo en el que jugamos fatal. No me agradaron las explicaciones que me ofreció Novoa para justificar el resultado, ni tampoco me gustaron las formas en las que me respondió. Además que desaprobaba en absoluto el pésimo estado de orden y limpieza en que se encontraba el vestuario y la sala de la lavandería, los cuales eran responsabilidad del técnico.

Contrató al holandés Theo Vonk, que desplegó unos sistemas de juego inapropiados para la Liga Española. Parece ser que el holandés tenía una relación muy especial con usted y que su no continuidad en la presidencia hizo que se desubicase al no encontrar la suficiente confianza y cercanía en los nuevos gestores del Consejo de Administración ¿Es esto cierto?.

Venía avalado por una trayectoria deportiva impecable. Realicé directamente las gestiones de su contratación. Es cierto, claro que tenía prevista que su adaptación fuese la idónea, a través de un ayudante cómo Pichi Alonso. Los jugadores confiaban  en mí. El entrenador era excepcional y vino por mí,  porque sabía que yo no iba a dejar de potenciar al Real Burgos para mantenerlo en la Primera División.

¿Fue necesario el traspaso de Enrique Ayúcar, uno de los cerebros de la escuadra rojipardilla, al RCD Español?

Todo esto tiene su razón de ser. Sí, era totalmente necesario para equilibrar presupuestos. Durante mi gestión todos los años se hubieran traspasado todos aquellos jugadores por los cuales se recibiesen ofertas satisfactorias.

¿Qué ocurrió para que no renovasen  baluartes como Ivica Barbaric, Fernando Tocornal y Pedro Luis Tamayo?.

Según los informes técnicos, la continuidad de Barbaric no compensaba por sus reiteradas lesiones, la de Tocornal por tener demasiadas expulsiones y la de Tamayo por no alcanzar el nivel para Primera División.

Son sustituidos por Jesús María Bastida, Javier Olaizola y Sebastián Herrera, cedido por el FC Barcelona, de los cuales solo Olaizola dio buen resultado. ¿Porque no se tuvo acierto en esos fichajes?.

Las referencias eran óptimas. Lo que ocurre es que en el fútbol, los jugadores valen dependiendo en  la categoría que juegan y lugar de la clasificación. Es por eso que cuando el equipo no tenía mando en el Consejo de Administración y estaban desquiciados los jugadores, no rindieron y perdieron valor. El Real Burgos era una joya entonces para dirigirlo con disciplina, orden, responsabilidad y ánimo para bien de la ciudad. Que la afición esto lo entienda y que sepa que yo jamás he mentido.

Usted anunció que construiría la Ciudad Deportiva del Real Burgos, en la que se ubicaría un Club social. Estaría provista de diversos campos de fútbol para la primera plantilla y una Escuela de fútbol para todas las secciones inferiores, así como dotada de múltiples instalaciones. ¿Qué pasó?

No vi apoyo en las Instituciones al proponerlo. Hacía falta alguien que, sin pensar en beneficios personales, hiciera unir a toda la ciudad en ese complejo que yo ideaba donde a parte de los socios, pudieran disfrutar de su utilización toda la ciudad burgalesa. Ese proyecto, como bien dice la pregunta, se podía haber llevado a efecto dándonos el Ayuntamiento la publicidad del club y que nos permitiera en los terrenos adyacentes a esta Ciudad Deportiva, recalificar otros en  los que se pudiera construir. Con unas y otras cosas que también tenía en mi mente, al Ayuntamiento no le  costaría nada y participaría en su propiedad, pero no fue posible y todo aquello tan bonito se paralizó. Matizo: siempre habría querido que el Ayuntamiento fuera nuestro socio; nunca dejarle al margen de aquello que habría sido tan bonito.

¿Valoración del Convenio de cesión de uso exclusivo por 30 años para el club de los Caselli de una instalación deportiva municipal como el estadio “El Plantío”?.

Ignoro en qué condiciones lo han hecho. Me parece una barbaridad los 30 años, ¿Con qué garantías?, ¿Con qué aportaciones del Ayuntamiento al Club?. ¿Otra vez el billete de 10 € y el de 100 €?. Yo no entiendo, de verdad, que se esté estudiando esa posibilidad, porque no debemos olvidar que el fútbol es  fútbol y 30 años de media son muchos años para una operación de este tipo.

Juan Gómez Juanito, con el que mantenía una especialísima vinculación, estuvo en El Plantío el domingo 15 de abril de 1990, presenciando con usted en el palco el partido con el Palamós CF, que concluyó con la recordada goleada 6-0, ante un potente equipo entonces que peleaba por la promoción. Dos años después Juanito fallecía desgraciadamente en accidente de tráfico. Con motivo de la conmocionante noticia, usted manifestó que  pensaba proponerle a Juanito que fuese el próximo entrenador del Real Burgos.

Juanito, el día que desgraciadamente murió cuando vino a ver el partido del Real Madrid, había quedado con Kresic y conmigo para comer y luego ir al futbol. Me llamó con anterioridad para decirme que venía con el Presidente del Mérida y no quería que se enterara éste de nuestra conversación, así que  otro día  hablaríamos. Siempre tuve preparado para él ser el entrenador del Real Burgos y Kresic su ayudante, lo  cual habría sido una goleada de posibilidades porque él, donde estuviera, era un genio.

Saltando 12 años atrás, la temporada 1976/77 Juanito se convirtió en el mejor jugador de la Liga española en la campaña de regreso del extinto Burgos CF blanquinegro a Primera División. Usted  acordó el traspaso al Real Madrid por 27 millones de pesetas (162.000 €) y un partido amistoso en el que se recaudaron 5 millones de pesetas (30.000 €). Siempre se le ha imputado en la ciudad que le vendiera por mucho menos importe de lo que verdaderamente valía el astro blanquinegro al tratarse el adquirente del segundo club de sus amores. ¿Qué puede decirnos al respecto?.

Para mí el club de mis amores no han sido otros que el Burgos CF y el Real Burgos. Yo he sido muy amigo siempre del Presidente Don Santiago Bernabéu y de todo el equipo del Real Madrid, pero eso no quiere decir que yo prefería que ganara el Real Madrid. Y en cuanto a la cantidad del traspaso del jugador quiero aclarar que las cantidades que han venido diciendo de lo que le daba un equipo u otro por su traspaso, no lo vi nunca. Hablaban los presidentes de otros clubes, pero el dinero no existía en ningún sitio y además Juanito por sus condiciones, creo que no era un jugador para los equipos que la prensa decía que estaban interesados en su fichaje. Juanito era un jugador eficaz para el Real Madrid porque las condiciones del club y las suyas,  eran ajustadas a la disciplina que Juanito necesitaba y que las empezó a conocer en el Burgos CF. Por tanto, llegué  a un acuerdo con el Real Madrid que fue del que conseguí que diera esa cantidad por Juanito. Don Santiago Bernabéu me llamó un día para preguntarme cómo se había portado Juanito en el Burgos, porque él en toda su vida había tenido un jugador que le diera tantos problemas. Yo le dije que a mí me creó uno y que le puse un castigo gordo y él rectificó mucho y no hubo más situaciones feas.   Por una cabezonería mía, de la cual soy el único responsable, Juanito se pasó en el calabozo unos cuantos días por haber jugado en Puerto Llano cuando hacía el servicio militar. Yo  quise que fuera Quintano, el vicepresidente, a ver al Capitán General, Prada Canillas, para que resolviera el tema de Juanito. No quiso recibirle y le dijo que el sólo recibía al presidente. Yo no lo hice, mal hecho por mi parte, y un día me encuentro comiendo con él en Madrid en Zalacaín. Me senté con él a tomar café, con el ayudante de campo y su mujer. Aquella tarde cuando el llegó a Burgos, él salió del calabozo, tal y como había ordenado el ayudante de campo que hiciera.

¿Qué puede decirnos de su eterno idilio con la presidencia del club blanco?

En alguna ocasión, contestando a lo del Real Madrid, a mi me habría gustado ser su Presidente, ¡Como no!, pero nunca dí el paso definitivo. Recuerdo el partido en que el Real Burgos ganó al Real Madrid en el Santiago Bernabéu y los socios me daban como futuro Presidente. Yo en mi vida firme más autógrafos que cuando terminó ese partido. En el Real Madrid se daba por hecho, pero yo nunca me decidí.  Don Santiago, en una visita que le hice un día a su despacho, al salir le dijo a Don Antonio Calderón que me quería ver en su Directiva. Cuando se fue el Presidente, yo le dije que no pero que se lo agradecía. A mí me quería mucho y voy a decir que en los últimos días de su vida, todas las tardes yo iba un rato, en el que estaba acompañado por Doña María, su mujer y la madre de Don Raimundo Saporta. Una demostración de lo que digo es lo siguiente: La  noche que murió, sobre las 5 o 6 de la madrugada, sonó el teléfono, lo cogí y con su forma de hablar Don Raimundo me dijo: “Presidente, ha muerto nuestro Presidente “; es usted la segunda persona a la que llamo. La primera ha sido su Majestad el Rey. Esto ratifica lo que yo representaba dentro del Real Madrid.

¿Volveremos a conocer los burgaleses el fútbol de Primera División?

Es muy difícil. Yo si fuera Presidente y con una edad distinta, estoy seguro que lo volvería a conseguir, porque hay medios y así se consiguen las cosas.

Con su partido político PUL obtuvo un concejal en el Ayuntamiento de Burgos en las elecciones municipales del 28 de mayo de 1995. Su sintonía electoral todavía es recordada por los burgaleses «Laredo aquí, sí, sí sí». En Burgos se criticó mucho que usted no concurriera a los plenos municipales, salvo en el de investidura. ¿Qué podría decir a sus votantes y a los burgaleses al respecto?.

Primero que me equivoqué en mi organización para conseguir mis pretensiones. En aquellos años había un tema principal sobre Burgos que era el de la construcción. Mis compañeros de viaje en aquellas elecciones estaban interesados en que el tema de la construcción fuera utilizado para conseguir votos. Yo siempre vi aquello como  desfasado y que los burgaleses estábamos aburridos del dichoso tema de la construcción y eso fue un hándicap importante en esas elecciones para nuestro partido. Me habría gustado conseguirlo porque dada mi mentalidad y la de otros, habríamos conseguido una ciudad que por su historia fuera más reconocida y atractiva.

Hasta aquí el resumen ofrecido por Burgosdeporte de esta entrevista a Antonio Martínez Laredo, como persona que marcó el devenir del fútbol en Burgos en dos etapas fundamentales en el siglo XX.

La entrevista es mucho más amplia y pueden acceder a la misma en formato completo a través de la web: realburgos.es