Javier Saiz, aficionado del fútbol burgalés y en especial del Burgos CF, comparte con Burgos Deporte su opinión con respecto a la actualidad del club blanquinegro, del que forma parte como abonado y accionista. El seguidor burgalesista habla de la llegada de la familia Caselli, de las relaciones con el resto de equipos de la ciudad y del porvenir del fútbol en la ciudad.

“Al Burgos hay que pedirle que esté lo más arriba posible”, afirmaba Javier Saiz. El aficionado consideraba que el cuadro blanquinegro debería “intentar el ascenso a Segunda División”, así como apuntaba que con la remodelación de las categorías “el mínimo sería la Segunda B Pro”.

Para lograr ese reto, no habría que modificar demasiado una plantilla que “se remodeló mucho en el mercado de invierno”. Saiz exponía que “habría que mantener una base importante” y “apuntalar algunas posiciones”, teniendo en cuenta que en el próximo curso “con estas circunstancias va a cambiar mucho todo “.

El Burgos podría tener una ventaja con respecto a sus competidores, en opinión del seguidor burgalesista, basada en “la aportación económica de los actuales propietarios”, que tendrán también entre sus objetivos “fortalecer también un buen equipo filial”. Este aficionado valora en positivo la aportación de la familia Caselli, que ha llenado de “ilusión” a la masa social burgalesista.

La nueva directiva y el acuerdo con el Burgos Promesas

Saiz afirmaba que aunque en el inicio “nos generaba dudas” la gestión que la familia argentina podría hacer al frente del Burgos CF, reconocía que se han ganado el favor de la afición con lo demostrado hasta el momento. Entre sus tareas más destacadas, comentaba, sobresale el acuerdo alcanzado con el Burgos Promesas.

“Me genera ilusión y me parece que ha sido una buena idea”, recalcaba sobre el buen puerto alcanzado en torno a unas vinculaciones entre los clubes más representativos de la ciudad “que nunca llegaban a buen término con las canteras de los equipos de toda la vida”. Los puntos fuertes del convenio pasan por la aportación de “una base al primer equipo de la ciudad” y la “ciudad deportiva espléndida que tiene el Burgos Promesas”.

La creación de esta base es positiva, subrayaba Saiz, para que los jugadores jóvenes de Burgos “puedan llegar más arriba”, de forma que se les pueda “dar esperanza a los chavales que están ahora mismo jugando” de alcanzar el primer equipo de la ciudad. Esta ha sido una carencia en los últimos años, donde han sido “contadas las temporadas en las que hemos tenido jugadores de Burgos” en el equipo castellano, salvando la excepción del capitán Andrés.

El Burgos CF, por el buen camino

“Se están llevando las cosas aparentemente bien, al menos, en el aspecto social”, valoraba el seguidor burgalesista sobre la implicación del club en la ciudad a través de su Fundación. “En lo deportivo, después de unos iniciales errores, se ha corregido”, ampliaba, por lo que ve un futuro optimista. “La afición, en general, confiamos y tenemos bastantes esperanzas en la forma en que está dirigiendo el club la familia Caselli”, sentenciaba.