El entrenador del Círculo BigMat Fontecha, Raúl Zamora, valora la actualidad del equipo burgalés de fútbol sala y sus aspiraciones para el futuro más cercano. El técnico habla igualmente de las dificultades a las que se enfrentan en su competición dentro de la Segunda División B y de cómo puede afectar a los clubes la situación poscrisis del coronavirus.

«Competimos para poder aspirar a más. Nuestro objetivo siempre ha sido mejorar deportivamente», recalcaba Raúl Zamora en sus palabras para Burgos Deporte, y afirmaba: «Me gustaría pelear por ascender o, al menos, por intentar acercarnos a esa Segunda División».

Para ello, el club burgalés tratará de mantener un bloque sólido de su plantilla del curso que ha finalizado, que «ha sido la mejor temporada de las cuatro que hemos disputado en esta categoría». Pese a que costó arrancar la segunda vuelta, las sensaciones en el conjunto de fútbol sala eran buenas y han finalizado en la octava posición.

Como en todas las modalidades deportivas, el coronavirus frenó de golpe la competición en esta Segunda División B. «Había que primar aspectos como la salud y enseguida dejamos de entrenar. Fue una decisión acertada», recordaba Zamora sobre el término de la campaña.

Desde el momento en que supieron que el año finalizaba, el club comenzó a trabajar para conformar el plantel con el que harán frente al curso que viene. «Cada año hemos ido progresando paso a paso», relataba el entrenador, que completaba: «Queremos intentar consolidarnos y tratar de dar un salto más», con el proyecto de un futuro ascenso en mente.

«Nos gustaría que llegara esa tesitura y comprobar cómo serían las cosas», reconocía el técnico del Círculo BigMat Fontecha, de cara a «tratar de desarrollar un proyecto que pueda tener más profesionalismo» en una categoría superior. «Si consigues juntar a una buena generación de jugadores, hay material suficiente para hacer un muy buen equipo, siempre que se den todas las circunstancias», resaltaba Zamora.

La Segunda División B de fútbol sala, una categoría exigente

El entrenador de los burgaleses destacaba que la Segunda División B todavía es una categoría muy amateur, pero a nivel competitivo sigue siendo la tercera a nivel nacional de este deporte. «Tienes que prepararte a estos niveles, entrenar como si fueras un profesional», lo que les obliga a «exigir mucho sacrificio a la gente», tanto en los horarios de sesiones de entrenamiento, como en los desplazamientos a lo largo del curso.

Por otra parte, en el caso del equipo castellano, a veces «se echa en falta una categoría intermedia» para el paso de los juveniles hasta el Círculo BigMat Fontecha. El entrenador apuntaba que tienen una «relación total» con el resto de conjuntos de fútbol sala de la ciudad, especialmente con los del FS La Amistad, del que «podemos ascender a sus jugadores».

La subsistencia de los clubes, ligada a la de sus patrocinadores

El técnico destacaba que probablemente habrá entidades que tengan problemas para hacer frente a la próxima temporada «porque dependes de patrocinadores, de empresas, que están también en un mal momento». El soporte económico es clave, ya que «hay unos costes que hay que mantener y son importantes». Zamora afirmaba: «No es fácil ir ahora a empresas que han estado cerradas durante dos meses y medio a pedir la renovación del patrocinio».

En lo referente al Círculo BigMat Fontecha, su entrenador aseguraba: «Desde el club tenemos confirmado que saldremos a competir, que hay garantías para hacerlo», aunque recordaba que «nuestro patrocinador acaba el contrato a final de esta temporada», por lo que deberán «hablar para intentar renovar el contrato de patrocinio».