Los deportistas siempre se desenvuelven como pez en el agua sobre su terreno. En el caso del piragüismo con más motivo si cabe. El Amigos del Ebro ha regresado a las aguas para mantener la planificación de entrenamientos de la temporada tras el obligado parón por la proliferación del COVID-19.

Félix e Ibai García se han subido a sus respectivas piraguas, siempre manteniendo la distancia y cumpliendo con las normas de seguridad. Ambos han seguido un plan específico para tratar de seguir en plena forma pese al confinamiento. Flexiones, ejercicios con pesas, estiramientos y movimientos específicos han sido rutina diaria durante el último mes. “Entre cumplir con los estudios y las tareas que me mandaba Félix he pasado estos días bastante ocupado y, al menos, me he mantenido un poco en forma dentro de lo que cabe”, apunta Ibai.

Por su parte, Luna García ha mantenido el nivel de entrenamiento con el ergómetro en casa para que cuando se reanuden las regatas no note en demasía el parón. “Para el futuro de momento todo está detenido, sin fechas y todavía no se sabe qué regatas se podrán disputar. Se comenta que al final de la temporada se podría realizar una regata de algún tipo, pero por ahora todo está parado”, se destaca desde el club.