Un refrán bien conocido por todos, es el que dice, que el pez grande siempre se come al pequeño, y esto es lo que ha sucedido. Todo iba sobre ruedas, con una gran campaña de nuevo del UBU TPF y con sus jugadores felices de defender esta camiseta con gran ilusión y entusiasmo, con metas cada vez más altas y muy cerca de tocar el cielo, pero también esta pandemia ha dejado tocado al equipo burgalés.

Allá por el mes de enero, Carlos Caballero, comenzó sus primeras negociaciones con el club, solicitando una revisión de su contrato, merecida en gran parte con los buenos resultados que la joven promesa andaluza estaba logrando y demostrando en sus dos últimas temporadas en Burgos y también con la selección española.

En aquellos momentos, nadie podía imaginar las circunstancias de salud, que el futuro nos depararía, y como consecuencia, las repercusiones económicas que nos depararán. Este es el verdadero problema, que ha traido de cabeza a la Junta Directiva del Club Burgos Tenis de Mesa, que ante la incertidumbre que se avista en el horizonte, no ha podido mejorar las condiciones de Caballero, y que por tanto, de forma lícita, han hecho que el linarense, abandone para la próxima temporada la disciplina del UBU TPF, recalando en el actual campeón, el equipo cordobés de Cajasur Priego.

Un equipo el andaluz, que está económicamente por encima del resto, y que demuestra que dificil es batir al más fuerte. Una situación triste para el club de Burgos y para su entrenador Fran Berzosa, que tenía muchas ilusiones depositadas en el jugador, pero que asume esta situación, y desea lo mejor a un gran deportista que ha hecho dos grandes campañas.

Nuevos horizontes. La hora de los canteranos burgaleses ha llegado, si bien hace unos días, el actual capitán y buque insignia del equipo, Jorge Ausín, anunciaba que su intención de cara a la nueva temporada, era dejar paso a los jóvenes y dar un paso a un lado, este contratiempo de Caballero, hace que el equipo tenga que tirar de lo de casa, que a buen seguro lo hará bien, pues ha sido muy largo el período de formación, y a pesar de sus juventud, jugadores como Miguel Nuñez ( 18 años ) y Daniel Berzosa ( 14 ), van a seguir creciendo y en un momento, donde la crisis económica es muy probable que sea grande, va a ser el momento de la reivindicación de lo de casa, y Burgos lo tiene.

La renovación de Alexandru Cazacu está confirmada, con el rumano como número uno del equipo, y con las dos promesas burgalesas, que pasan de la división de plata a dar el salto a la Superdivisión, el técnico, Fran Berzosa, tiene en mente poder aspirar a un refuerzo, que cuando menos pueda disputar algunos encuentros y pueda dar un poco más de veteranía y experiencia.

FOTO: Carlos Caballero/Burgos Tenis de Mesa