José Manuel González, exdirectivo del Burgos Club de Fútbol y empresario de Castilla Floristería, comparte con Burgos Deporte sus comentarios sobre el impacto de la familia Caselli en la directiva de la entidad castellana. Por otra parte, también habla de la situación del césped de El Plantío y de una propuesta para sustituirlo.

“He sido vicepresidente y, ahora mismo, lo están haciendo mejor todo”, subrayaba José Manuel González en sus declaraciones sobre los Caselli. El empresario de Castilla Floristería cuenta con experiencia en directivas pasadas del Burgos CF y pone en valor la labor de la directiva argentina al frente del proyecto blanquinegro. “La clave es que los que íbamos a negociar con las instituciones públicas lo hacíamos como ciudadanos de a pie. La familia Caselli va en nombre del Burgos CF”, apuntaba González sobre la principal diferencia en la relación con los entes de la ciudad.

El acuerdo de filialidad entre el Burgos CF y el Burgos Promesas, que se hizo oficial el pasado lunes, había estado sobre la mesa en anteriores ocasiones, aunque el exdirectivo burgalesista recordaba: “Nunca conseguimos nada porque éramos muy cercanos con los que negociábamos”. Sobre esta nueva vinculación entre los dos clubes, señalaba: “Me ha sorprendido muy gratamente”.

El fallo de las anteriores directivas para devolverle la ilusión a la afición blanquinegra a través de un proyecto pasaba, en palabras de González, por un miedo al fracaso en la viabilidad del club: “Todos éramos empresarios y nuestro problema en esos momentos era que no volviera a ocurrir lo pasado en anteriores proyectos”. Quizá por eso, “nos preocupamos más de buscar un equilibrio en lo económico”.

Una propuesta para renovar el césped de El Plantío en 18 días

José Manuel González, junto a su empresa Castilla Floristería, es el encargado del mantenimiento del césped de El Plantío. Debido al parón por el coronavirus, en este momento, el terreno de juego no se está utilizando, por lo que “está impresionante”. Pese a todo, el empresario destacaba que “el campo se está agotando, poco a poco, autoeliminándose”.

“Es muy difícil mantener un césped así en una ciudad como Burgos”, aseguraba el responsable, que agregaba que “mientras haya un seguimiento de una empresa que lo cuide, hay vida”. Sin embargo, en ciertos espacios, el césped está “podrido”, por lo que podría aguantar “un año de vida con muchísimo más mantenimiento”, pero la mejor opción sería sustituirlo.

La empresa que dirige González presentó un proyecto hace un par de años, relataba, a través del que “en 18 días laborables cambiábamos todo el césped” por un presupuesto “de algo más de 300.000 euros”. Con una hierba de “5-6 cm de grosor, se puede jugar a los tres días”, afirmaba, y añadía: “Si se va a una categoría interior, hay que esperar 15 días que enraíce”. Aunque la propuesta continúa sobre la mesa, de acuerdo con las declaraciones del empresario de Castilla Floristería, todavía no hay ninguna decisión adoptada al respecto.