La actual vicepresidenta de la Arandina, Virginia Martínez, encabezará una candidatura en las próximas elecciones del club de fútbol ribereño, que por primera vez en su historia podría presidir una mujer. Aunque por ahora las bases del proyecto para presentarse a los comicios están a expensas de la situación resultante tras la crisis del coronavirus, la candidata se muestra comprometida con un perfil de propuesta en la que se dé prioridad a las aportaciones de los socios.

“Durante años, he sido aficionada al fútbol, además de ser patrocinadora y colaboradora en el despacho de abogados de referencia en la Arandina”, exponía la abogada de 32 años que aspira a presidir la entidad blanquiazul. Virginia Martínez forma parte de la actual directiva de los ribereños, a la que le propusieron entrar hace dos temporadas.

En este tiempo, “he podido ir familiarizándome con las funciones del club”, relataba. Quizá por eso y por la colaboración de Pedro García, actual presidente, al que la vicepresidenta agradece porque “me ha ido inculcando el espíritu de la gestión de la entidad”, haya dado el paso de presentar una candidatura en las próximas elecciones.

Para iniciar este proceso, Martínez destacaba que “lo principal es que la situación vuelva a la normalidad”, para garantizar unos comicios que se puedan desarrollar en las condiciones idóneas.

Pese a que todavía no ha concretado los puntos de su candidatura final, la vicepresidenta insistía en la necesidad de “hacer un proyecto que abarque la mayor parte de aportaciones que nos hagan los socios” y que se adapte “a las circunstancias finales” tras la pandemia del coronavirus. “El proyecto va a venir dado en base a cómo quede la competición. Debemos ser prudentes”, recalcaba.

La repercusión de la crisis en la Arandina

“Seguimos en contacto con los patrocinadores”, apuntaba la joven abogada, que añadía que “la mayoría de ellos nos han seguido mostrando su apoyo”. No obstante, la situación cuando pase la pandemia será distinta a lo que venía desarrollándose hasta ahora, por lo que de momento “no podemos cuantificar” la repercusión económica de la crisis en la entidad ribereña. Junto a ello, “los socios deben ser los primeros que tengan el conocimiento pleno del estado económico del club”, agregaba.

El ascenso a Segunda B, objetivo en el horizonte

La Arandina ocupaba la tercera posición del grupo octavo de Tercera División cuando la competición tuvo que suspenderse por la COVID-19. Hasta el momento, la RFEF no se ha pronunciado al respecto de la conclusión de la temporada en la categoría y se desconoce si finalmente podrán disputarse las fases de ascenso. “En caso de poder celebrarse el playoff, la Arandina debe tener la oportunidad de ascender a Segunda B”, afirmaba Martínez, que aseguraba que el equipo está en los puestos de privilegio por “méritos propios”. Bajo la dirección de Álex Izquierdo desde el banquillo, “se ha visto que tenemos un equipo muy consolidado y muy fuerte”.

Escalar una categoría “supondría un esfuerzo mayor”, asociado a “un incremento de recursos y de apoyo económico” a la entidad blanquiazul, que afronta con cautela la nueva normalidad tras la crisis. “Queremos que el club vaya lo más alto posible, pero tenemos que ser cautos”, señalaba la actual vicepresidenta, que no descartaba ese ascenso en el futuro: “Mientras existan objetivos más altos que la Tercera División, no hay que cerrarse ninguna puerta”.