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Javier Hernando, el vicepresidente del Club Balonmano Burgos, habla de la vía abierta por la Federación Española de Balonmano para su ascenso directo a la División de Honor Plata después de venir completando una temporada inmaculada antes de la obligada suspensión de la liga por el coronavirus.

“Estamos preparados porque era el objetivo del equipo para este año”, reconocía sobre el posible ascenso el vicepresidente del UBU San Pablo, que “llevaba una trayectoria intachable” en el presente curso, donde marchaba líder invicto de su grupo. “La plantilla que teníamos este año podría jugar en Plata. Necesita pocos retoques para afrontar la nueva categoría”, añadía Hernando, que las principales modificaciones de cara a una ratificación del ascenso pasarían por “adaptarse a algunos cambios a nivel administrativo y organizativo”.

Pese a mostrarse feliz por este posible ascenso de categoría, el dirigente del club de balonmano echaba en falta haber podido concretarlo deportivamente: “Es una pena, sobre todo, no poder celebrar el ascenso en la pista”. Tras una buena campaña, Javier Hernando aseguraba que están “contentos” por la decisión de finalizar la temporada, ya que reanudar la competición después del parón para afrontar una fase de ascenso también suponía “asumir un riesgo”.

Por otra parte, los números de este año le eran favorables al UBU San Pablo para ser uno de los candidatos a subir de categoría: “Se tome el ranking que se quiera tomar para estos ascensos a Plata, estamos en primer lugar”, gracias a su actuación en la primera vuelta, a nivel de puntos o en la liga antes de la suspensión.

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Incertidumbre y nuevo escenario económico

“Vamos a tener unos meses de incertidumbre”, subrayaba Hernando para afirmar: “La situación económica que se está generando va a afectar a patrocinadores. Los presupuestos van a tener que ajustarse mucho”. En este último punto, comentaba el vicepresidente de la entidad, “los jugadores, que son los que se llevan buena parte del presupuesto, van a tener que rebajar seguramente sus salarios”.

Con respecto a los patrocinadores y las consecuencias de la pandemia en sus negocios particulares, Hernando destacaba: “Tenemos muchos patrocinadores muy fieles al proyecto y esperemos que se caigan los menos posibles. Lógicamente, vamos a tener que entender que algunos no puedan apoyarnos”.

Un club en Asobal y otro en Plata, los lazos entre Aranda y Burgos

La circular emitida por la Federación Española de Balonmano no solo afectaba al posible ascenso del UBU San Pablo, sino también al del Blasgon y Bodegas Ceres Villa de Aranda, que en el próximo curso podría competir en la máxima categoría nacional. Esto provocaría que los ribereños participaran en la Liga Asobal, mientras los de la capital militarían en la segunda división.

“La relación con el Villa de Aranda siempre ha sido muy cordial y cercana”, recalcaba Javier Hernando, que confía en que “las relaciones entre los dos clubes sean fluidas” en los años venideros. “Que existan los dos clubes es una ventaja más que un inconveniente. Nos podemos ayudar mucho”, sentenciaba el vicepresidente del Club Balonmano Burgos.

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