Días atrás se reunían todos los clubes ACB con la intención de determinar la forma de poder finalizar la temporada, o si finalmente se decidía suspender la Liga definitivamente. Tras la misma, si bien a la espera de la evolución de la pandemia y con la fecha límite marcada en el 31 de Mayo para confirmar la misma, se determinó un sistema de final a 12 en una única sede y a puerta cerrada, además de no haber descensos, lo que ha abierto un abanico de incógnitas en el baloncesto español.

La primera de ellas es el formato. No entraré a valorar si es injusto o no la forma en que se resolvería el campeón de Liga, pero si considero la fórmula menos mala dadas las condiciones actuales. En un calendario que aprieta, con la llegada del verano a la vuelta de la esquina con lo que ello supone, poder resolver en apenas en apenas tres semanas el campeonato se antoja cuanto menos atractivo. Primero porque todos los equipos parten de cero (de ahí que muchos hayan tildado de injusta la decisión), seguido de que varios equipos, entre ellos nuestro San Pablo Burgos, verían recompensado el esfuerzo realizado a lo largo de la temporada. Segundo, el margen de error durante la liguilla es mínimo, lo cual garantiza el espectáculo en todos y cada uno de los encuentros que se disputen, pues apenas un triunfo puede separarte de seguir o no adelante en la competición. Y tercero, se asemeja un formato de Final Four similar a la de la Euroliga, con una semifinal y final a único partido, dando mayor emoción si cabe a la fase final.

Otra de las incógnitas es la sede. Caso de disputarse se realizará en una única sede, partiendo Canarias con cierta ventaja para la disputa de la misma, aunque en los últimos días Andorra ha reclamado con fuerza su derecho a poder organizarlo también. La situación en el principado también invita a ser tomada en consideración, con lo que a buen seguro muchos no quedarán de todo satisfechos con la decisión que se tome.

Con respecto a las fechas surge la mayor de las incógnitas. La Liga se planteó el 10 de Julio como fecha tope para acabar la competición. Esto choca de lleno con el plan de la Euroliga, que ya ha planteado un formato en sede única del 4 al 26 de Julio y, en menor medida, con la Eurocup, en fechas similares. Esto plantea un serio conflicto de fechas e intereses, con cuatro equipos en Euroliga y uno en Eurocup clasificados para esa final a doce, alguno de los cuales, como es el caso de FC Barcelona, ya ha manifestado que en caso de coincidir ambas competiciones elegirá sin duda disputar la Euroliga. Más piedras si cabe en el camino de la ACB por terminar la competición.

Felix Sancho. presidente del San Pablo Burgos.- FOTO: Jarcha/burgosdeporte

Con el formato de competición actual se avecina otro temporal. La ACB ya ha anunciado que no habrá descensos para alivio de Fuenlabrada y sobre todo de Estudiantes, que vuelve a gastar otra vida en los despachos para salvar una categoría que hubiera perdido en la pista (y van tres en la historia, que contrastan con las tres que perdió el baloncesto burgalés en su intento de entrar en la misma). Esto choca de lleno con los planes de la FEB de mantener los ascensos acordados y a los que en las condiciones actuales de esta categoría Valladolid y Guipuzcoa no están dispuestos a renunciar, mientras que en la ACB ninguno de los 18 equipos se plantea una competición con 20 y 4 descensos la próxima temporada, ampliando un calendario ya de por sí tremendamente cargado, con lo que el conflicto está servido y sólo falta ver las consecuencias del mismo y si terminará, o no, en los tribunales.

Más interrogantes se dan en la hipotética vuelta a la competición y como afrontarán los equipos la misma. Varios jugadores, como el caso de Clark en San Pablo, retornaron a sus países, con lo que habrá que ver cómo plantean el retorno de estos  y si vuelven todos ellos, pues estoy convencido de que en algunos casos estos jugadores no volverán a vestir la camiseta de sus clubes, por lo que habrá que ver cómo afronta cada uno de ellos estas contingencias.

Pero ante tantos interrogantes se plantea un escenario de ilusión y es que, por primera vez en la historia, disputaría un play off por el título y sería la guinda a una gran temporada y un punto dulce a la misma tras el amargor que produjo la no clasificación para la Copa del Rey. Además el formato de la misma va a permitir a todos los equipos mantener viva una esperanza de por qué no dar la campanada, y el San Pablo Burgos no va a ser la excepción.

Que se pueda retornar la competición será una gran noticia, no tanto por el baloncesto en sí sino sobre todo porque será el resultado de que la situación actual va mejorando, y esa será sin duda la mejor de la noticias. Aunque habrá que esperar acontecimientos, pues parece complicado todavía la realidad de una final a doce y a la vista del conflicto de intereses con la Euroliga y la clasificación actual de la ACB, donde Barça y Madrid llevan una ligera ventaja sobre el resto de rivales, no sería descabellado pensar que se plantee una final a tres partidos en sede única entre estos dos equipos para determinar quién es el campeón. Veremos que sucede al final.