Se plantean como alternativas a las fiestas mayores las fechas del 27 al 30 de agosto

Foto: Sergio Villaquirán

El Instituto Municipal de Cultura de Burgos ha decidido suspender las fiestas de la capital burgalesa, previstas para la semana del 29 de junio y plantear como alternativa las fechas de 27 al 30 de agosto, con una programación mucho más reducida. El acuerdo se ha adoptado por unanimidad de todos los grupos políticos, excepto el Partido Popular, que se ha abstuvo en la votación.

  La concejal de festejos del consistorio burgalés, Blanca Carpintero, ha precisado que  la celebración de los actos festivos a finales de agosto es una declaración de intenciones, ya que depende de la evolución de la pandemia y lo que en ese momento dispongan las autoridades sanitarias.

Además de la suspensión de las fiestas patronales de la capital, otros dos actos muy importantes también quedan suspendidos, como la Romería de la Virgen Blanca,  Noche Blanca y la tradicional fiesta del Curpillos.

Una Comisión de Festejos, integrada por todos los grupos municipales, será la encargada de buscar posibles alternativas y la programación cultural sustitutiva en cada caso.