Raúl Zamora, entrenador del Círculo Bigmat de fútbol sala, valora la complicada situación actual.

La crisis desatada por el coronavirus afecta a todo el deporte en general y el fútbol sala no es una excepción. El entrenador del Círculo BigMat de fútbol sala, Raúl Zamora, reconoce que la situación actual de cara a la competición de fútbol sala, en la Segunda División Nacional, en la que milita el club burgalés, es compleja aunque al conjunto alerquinado le ha llegado en un momento en el que no se juega tanto como otros equipos.

El Círculo BigMat es octavo en la clasificación, a falta de 10 partidos para el final de la liga, de ellos tres le correspondería jugar en casa. Una situacion cómoda en la tabla, ya que se encuentra a 10 puntos de la zona de peligro de descenso y a 9 de poder clasificarse para la Copa del Rey la próxima temporada.

“Me alegro de que este lio del coronavirus nos haya cogido en una posición intermedia, ya que no tenemos excesiva presión, puesto que no corremos peligro de descenso y poder llegar a meternos en la Copa del Rey era muy difícil”, afirma el técnico del equipo burgalés, Raúl Zamora.

“De momento no nos han dicho nada desde la Federación sobre la finalización o no de la competición, pero cada día que pasa está más complicado, aunque la intención inicial era terminar la liga pese a que fuera con retraso”. asegura.

Según Raúl Zamora: “Lo más razonable sería terminar la competición, porque es lo más justo, ya que de no ser así habrá equipos que puedan sentirse muy perjudicados, sobre todo los de la zona baja de la tabla, los cuatro últimos que son los que descienden y donde ha habido cambios en las últimas jornadas, porque no estaba nada claro”.

El entrenador del Círculo BigMat precisa que “Incluso si fuera necesario jugar sin público, sería partidario, porque nos quedan tres partidos en casa y tampoco iba a ser un drama y es lo más justo para todos los equipos”.

La vuelta a la competición está muy complicada según el técnico: “Lo primero es el aspecto sanitario y no creo que en poco tiempo vayan a dejar que entrenemos con normalidad o podamos desplazarnos a otras ciudades, ya que, aunque haya mejoría sanitaria, las medidas pueden ser paulatinas y nos podemos plantar en junio sin haber retomado las jornadas que quedan, y todo eso teniendo en cuenta que lo normal es que desde que se nos deje entrenar, nos deberán facilitar al menos dos semanas para prepararnos un poco, ya que la falta de ejercicio nos deja a todos muy mermados para competir”.

En cualquier caso, Raúl Zamora, considera que se está viviendo una situación excepcional, “quizá dentro de un año esto solo sea un recuerdo, mejor así, pero esto no lo habíamos vivido nunca y lo primordial ahora es vencer este virus para luego normalizar nuestras vidas, por eso quiero enviar desde aquí un mensaje de responsabilidad y esperanza a los jugadores y la afición, para que todos cumpliendo estrictamente las normas sanitarias, seamos capaces de salir adelante de este duro momento”.