Este sábado 22 de febrero, el Univ. de Burgos DR – GJ Automotive (8-8) volverá a desplazarse a Valladolid, para medirse al Ponce (12-4) a partir de las 20:30, en la decimoséptima jornada de la Primera División Nacional Grupo Norte A.

Curiosamente, fue el Babieca el último verdugo del Ponce, allá por finales de noviembre de 2019. Y es que las pucelanas no conocen la derrota desde que jugaron en “El Plantío” el partido de la primera vuelta, saldado con victoria de las burgalesas por 55-49.

A partir de entonces, tres meses invictas confirman que las azules son el equipo más en forma de la competición, con 8 triunfos consecutivos que les han aupado hasta el tercer puesto de la clasificación, empatadas con las segundas, sus paisanas del CD San Isidro.

Invencibles en su gimnasio, posiblemente vean en el Babieca a su próxima víctima. Con un juego muy alegre, vistoso y anotador, las vallisoletanas «van a intentar descoyuntarnos con su arsenal de recursos ofensivos». Según el entrenador burgalés, Guillermo Fernández, «el Ponce juega de memoria, con una disciplina ejemplar. Da gusto ver cómo comparten el balón. Hay mucho trabajo detrás, y también presionan con criterio».

Eso sí, no descarta que las suyas puedan hacer otro buen partido, a pesar de acumular otra semana de trabajo no muy halagüeña. «Noto cierta desconexión y bastante fatiga, no sé si pasajera. Como en su día dije abiertamente que estábamos bien y contentas, ahora es justo reconocer que no lo estamos tanto. Aún con todo, hay que ser positivas».

Aparte de ser constantes a nivel defensivo, el preparador local echa de menos algo de liderazgo y equilibrio en campo ofensivo, y tratará de concienciar a sus jugadoras para «ser un poco más sólidas en la pintura y seleccionar mejor nuestros ataques. No podemos vivir y morir desde el triple, pero tampoco cagarnos y dudar cuando fallamos tres tiros abiertos seguidos».

Habla antes de la penúltima jornada, la jugadora Alicia Elvira. La joven veterana comenta que «Ponce es un rival potente, con mucho baloncesto. La versión que dio en Burgos no va a ser la misma que veremos este sábado». La 3 burgalesa destaca que «a pesar de la dura derrota de la semana pasada, nuestra moral está intacta. Nos gusta ganar», y considera que las claves para controlar el ritmo del partido, y que las pucelanas no estén cómodas en el campo, pasan «por 40 minutos de buena defensa y dominio del rebote». «Por supuesto que nos ayudará mucho que seamos regulares ofensivamente, pero si vienen mal dadas, sacaremos el coraje y la unión que hemos demostrado en esta segunda vuelta», añade.