El UBU San Pablo Burgos sumó una amplia victoria (38-26) ante un Autocares Sanalón Ciudad de Salamanca que no pudo aprovechar los momentos de superioridad numérica para sacar ventaja y que se vio frenado por sus propias inferioridades y la defensa 5-1 de los cidianos.

Duelo de máxima intensidad desde el arranque por parte de ambos contendientes, especialmente en labores defensivas. Los dos equipos se mostraron sólidos bloqueando la ofensiva rival y los ataques se prolongaban hasta el borde del pasivo en los primeros instantes.

A Burgos le costaba correr y encontrar hueco en la zaga salmantina, pero los primeros minutos de dificultad y de acciones precipitadas dieron paso a la seriedad y concentración propia del bloque local. Una mayor firmeza a la que se llegó, en parte, por la exclusión Pablo García en el minuto 6, que forzó a los hombres de Nacho González a meterse en el partido para evitar sustos innecesarios.

Fue el momento en el que el cuadro rojinegro sacó a relucir todas sus variantes ofensivas, apoyados en gran medida en el extremo izquierdo, Pablo Cantore, que, o bien resolvía desde su posición o bien colgaba un ‘fly’ para ceder el honor a un excelso Juan Tamayo que cuajó un gran partido de principio a fin (min. 8, 5-3).

Una nueva exclusión en el minuto 12, otra vez, de Pablo García, volvió a exigir un plus a los rojinegros. Fue en ese momento en el que apareció Ibarhim para bloquear la posibilidad de que el cuadro charro empatara (min. 15, 7-6). Superado el momento, la defensa 5-1 alineada por Nacho González alejó el peligro para volver a tomar ventaja en el luminoso, máxime tras la exclusión en el 16 del visitante Ángel Lucía Salamanca.

El bloque charro seguía muy metido en el partido y parecía no sentir presión por la desventaja en el marcador y mantenía la confianza en su plan. El público desplazado desde la capital salmantina intentaba espolear a los suyos en una competición de bombos desde la grada.

Con dos equipos muy serios sobre el parquet de El Plantío, el público disfrutaba de un partido con balonmano de mucho oficio. Ernesto López sustituyó a Pinillos en avanzado para dificultar, con su gran agilidad y movilidad, los pases de sus rivales. Mientras, el ataque burgalés carburaba a la perfección y, como es habitual, todos los hombres tomaban responsabilidad de lanzar a portería, lo que hacía muy difícil frenar la percusión rojinegra. Así, se llegó al descanso con un 18-13.

La salida a cancha de los charros tras el receso fue intensa y la exclusión de Jano nada más volver de vestuarios hizo mella en los primeros instantes a los cidianos que vieron como su rival recortaba distancias para ponerse momentáneamente a tres goles. Pero en el momento que Burgos volvió a contar con todos sus hombres, la ventaja en el marcador se restauró e, incluso, se amplió.

Pasó a ser el Autocares Sanalón quien se vería en inferioridad en el minuto 5, lo que dio más alas a los rojinegros. Jano Racero soltó el brazo para anotar desde larga distancia y los ‘flys’ seguían volando en el ataque local. La maquinaria al completo del conjunto cidiano se mostraba a pleno rendimiento en todas las líneas. Ernesto López seguía eléctrico en el avanzado, y la portería volvía a estar bien cubierta bien por Ibrahim o por Aleix. El minuto 13 de juego, el marcador mostraba un 27 a 18 difícil de remontar.

Con la exclusión en el 17 de Juli, Salamanca situó una defensa en 5-1 y Burgos un ataque sin portero para equilibrar fuerzas, por lo que, de nuevo, el bloque visitante no consiguió sacar beneficio de su superioridad.

En el tramo final, el desgaste anímico y físico empezó ser el elemento que terminó por romper el partido a favor de los cidianos, que acabaron el choque como un martillo pilón. En el 24, Aleix Toro pasó de parar un penalti a anotar un gol de puerta a puerta, aprovechando un ataque sin portero de los charros. Algo anecdótico en un choque que llamaba al fin ante una distancia ya insalvable para el cuadro visitante.

Al final, 38-26 para alcanzar la veintena de victorias. La próxima semana, la escuadra burgalesa se medirá al BM Arroyo en su cancha, el sábado a las 20:00 horas.

DECLARACIONES DE NACHO GONZÁLEZ

El técnico cidiano mostró, tras el encuentro, su satisfacción por el trabajo llevado a cabo por sus pupilos: «Contento porque seguimos ganando, seguimos trabajando y haciendo cosas para el desarrollo del equipo». «Hemos conseguido ir a muchos goles ellos iban a ataques muy lentos e intentaban contrarrestar nuestro ritmo de partido, pero hemos sido capaces de estar bien en diferentes situaciones y en diferentes parciales, y hemos conseguido poco a poco ir rompiendo el partido», analizó González.

«También es importante que hemos defendido mucho tiempo en 5-1, porque hemos tenido dos exclusiones rápidas de Pablo, y como solo teníamos a Pablo y a Juli de defensores centrales, hemos optado por el cambio a 5-1» explicó el preparador», quien remarcó que el cambio salió «bastante bien». «Contentos de seguir con la dinámica, de sumar dos puntos más, de conseguir 20 victorias seguidas», concluyó.

FICHA TÉCNICA

UBU SAN PABLO BURGOS 38: Ibrahim, Pablo Cantore (6), Pinillos (1), Pablo García, Jano (4), Álvaro (6), Juan Tamayo (5) -siete inicial- Sergi (2), Espinosa (2), Raúl Blanco (3), Aleix (1), Juli, Ernesto (5), Javier Rodríguez (3).

CIUDAD DE SALAMANCA 26: Javier Sánchez, Javier Fraile (1), Ignacio Alonso (2), Sergio Sánchez (1), Fernando Abajo (5), David Sánchez (1), Álvaro Carretero (1) -siete inicial- Ángel Lucía (4), Daniel Guijarro, Sergio Nicolás (3), Tomás Martín (1), Carlos Prieto (1), Andrés Pérez (3), Sebastián Elena (3), Víctor Matilla.

PARCIALES: 2-2 / 5-3 / 7-6 / 10-7 / 14-9 / 18-12 / 20-15 / 24-16 / 28-18 / 30-21 / 36-23 / 38-26.

ÁRBITROS: Joseba Ordoki y Mónica García. Excluyeron a Pablo (06:38 y 12:13), Juli (47:47), Ernesto (59:39) y Jano (31:14), del UBU San Pablo; y a Andrés Pérez (23:46), Javier Fraile (58:11), Sergio Sánchez (52:40), Ángel Lucía (16:50 y 58:11)) y Álvaro Carretero (35:29 y 54:39).