LA HORA DE LA VERDAD

l futbolista Miki Muñoz, una de las incorporaciones más recientes del Burgos en este mercado invernal, ha hablado este miércoles ante los medios de comunicación para analizar la situación del equipo y su estreno en el partido de la pasada jornada frente a Barakaldo. El jugador catalán ha destacado que, pese a los resultados adversos, ve al grupo afrontando el trabajo con intensidad y ha señalado que las cosas deberán torcerse mucho para que el cuadro castellano no vaya hacia arriba. Con respecto al proyecto, Muñoz ha apuntado que es muy ambicioso y que no lo pensó demasiado cuando recibió la llamada de la entidad blanquinegra. El gerundense se ha mostrado optimista y confía en que las cosas vayan mejorando para el conjunto de El Plantío.

Tras llegar el jueves a Burgos y debutar el domingo en el duelo ante el Barakaldo, Miki Muñoz ha destacado este mediodía ante los medios de comunicación, en declaraciones recogidas por la página web del Burgos Club de Fútbol, sus positivas sensaciones en los primeros días como blanquinegro. El gerundense, además, ha asegurado que el potencial del equipo y su trabajo van a garantizar la mejora en la segunda vuelta de la temporada.

“La verdad es que no esperaba sentirme tan bien”, ha asegurado Miki Muñoz. “Después de siete meses parado tenía miedo a encontrarme peor, pero la realidad es que entré bien al equipo, me sentí cómodo en el césped y también en el vestuario los compañeros me han hecho las cosas muy fáciles”, ha explicado el catalán.

Y es que Miki Muñoz ha roto una lanza en favor de los que ahora son sus compañeros, a los que ha alabado. “En la situación actual podría encontrarme un grupo más tocado, con una mochila importante, pero se puede ver que la intensidad en el trabajo es importante, y que el ambiente lo es también”, ha explicado. “Creo que muy mal se tienen que dar las cosas, y muchas cosas deben torcerse, para que no vayamos hacia arriba”, ha vaticinado, con optimismo.

A nivel personal, Miki llega a El Plantío tras unos meses complicados en los que ha regresado a Blanes para prepararse a la espera de recibir una propuesta satisfactoria. “En verano, tras salir del Mestalla, quizás me marqué unas expectativas un poco elevadas. Descarté ofertas que podrían haber sido positivas en espera de algo mejor y finalmente me vi sin equipo”, ha lamentado. “Pero -ha añadido-, me lo tomo como una piedra más en el camino del aprendizaje”.

Ahora, Miki Muñoz llega a El Plantío hasta final de temporada con el reto de volver a disfrutar del fútbol. “Cuando recibí la llamada del Burgos pregunté a excompañeros y no tuve que pensarlo mucho; hay un proyecto ambicioso y con altas expectativas y vamos a ir mejorando seguro”, ha concluido.