Las posibilidades más cercanas son las de continuar con los equipos gallegos, madrileños y asturianos
Con tan solo un día consumido de la temporada 2019-2020, la confección de los cuatro grupos de la segunda división B vuelve a ser el caballo de batalla. Fichajes, rumores, fiascos,… son los ingredientes de una pretemporada larga que echará a rodar el balón a mediados del mes de julio y que cuenta como tema principal la polémica disposición de grupos. Lo cierto es que, en estos momentos, el Burgos parece tener lejos su deseo de poder jugar en el llamado grupo vasco. La descompensación de ascensos en los diferentes grupos ha provocado que la composición de la temporada recién terminada pierda validez y que haya que recomponer todo el mapa futbolístico.

Nuestro medio de comunicación ha podido tener las primeras propuestas que circulan por el entramado futbolístico de la categoría de bronce. En ellas, los blanquinegros se mantienen junto a los equipos castellano-leoneses, manteniendo su mirada hacia la zona centro.

La primera de ellas nos mantienen con madrileños y canarios. Se añaden riojanos y castellano manchegos y perdemos a los gallegos. Sin embargo, las sensaciones que deja esta composición no son precisamente muy fiables. Baleares pasaría a formar parte del grupo IV y esto, además de ser algo que nunca ha ocurrido, no parece ser muy oportuno de cara a facilitar los desplazamientos entre islas y península.

Una segunda opción parece estar más cerca de una posible solución. En esta, el grupo vasco sigue siendo una quimera para los burgaleses. Los de Fernando Estévez se mantendrían en el grupo I. En él y junto a castellano leoneses, gallegos y madrileños repetirían. Sería novedad el grupo de castellano-manchegos. Una opción más verosímil, aunque vuelve a dejar a los canarios en el grupo andaluz. Esta especulación ya asomó en la confección de la temporada pasada, aunque al final se mantuvo junto a los madrileños.

Con esta propuesta, también habría otro damnificado. El recién ascendido Orihuela pasaría al grupo IV, siendo el gran perjudicado de esta disposición.

De momento, habrá que esperar más propuestas para que la comisión las estudie y se decante por una de ellas.
En cuanto al calendario, deberá esperar a que se realice la definitiva composición de grupos, aunque ya se conoce cuándo echará a rodar el balón. Será el domingo 25, una semana después de que comience la liga en primera y segunda división.

Lo que no se va a tocar es el sistema de la fase de ascenso y promoción por el descenso. Seguirán disputándolo los cuatro primeros clasificados de cada grupo con el mismo formato que el actual. Descenderán los cuatro últimos y se jugarán las dos plazas restantes del descenso en una eliminatoria a muerte entre los cuatro equipos clasificados en la posición decimosexta. Estos partidos se jugarán entre el 24 de mayo y el 28 de junio.

Sí cambia, por el contrario, la disputa de la Copa del Rey. Esta competición dará comienzo el 18 de diciembre, perdiendo la costumbre de arrancarlo a finales de agosto, inicios de septiembre.

Finalmente, se estudia el formato para la Copa Federación. Ya hace algunas temporadas que la Federación busca un formato que invite a más clubes a participar y que cobre más fuerza en el panorama futbolístico. Lo cierto es que, hasta la fecha, salvo aquellos equipos que llegan a rondas finales, los demás coinciden en ponerla como excusa para un bajón en el rendimiento deportivo de los mismos.

Posibles rivales del Burgos CF

GALLEGOS:  RACING CLUB FERROL  PONTEVEDRA CF, CORUXO CF y RC CELTA B
CASTILLA-LEON: UNIONISTAS, GUIJUELO, CULTURAL,  SALAMANCA y VALLADOLID B
MADRID: ATLETICO B, CASTILLA, GETAFE B, INTERNACIONAL, SANSE, MAJADAHONDA y LAS ROZAS
CASTILLA-MANCHA: TALAVERA, VILLARRUBIA y VILLARROBLEDO
CANARIAS: LAS PALMAS ATCO
LA RIOJA: CALAHORRA, HARO y LOGROÑES