El equipo blanquinegro juega este domingo a las 12,00 h. en Tajonar ante Osasuna B.
El Burgos vuelve a jugar como visitante en la matinal de este domingo. Será a las 12,00 horas en las instalaciones de Tajonar donde se enfrente al Club Atlético Osasuna B, equipo que ha ido perdiendo fuelle y que se ha pasado de vivir tranquilo en la zona templada a ver cómo puede complicarse la vida de no hacer hoy los deberes. Por su parte, el Burgos está en una posición similar. Tras el buen arranque de año, muchos pensaron que el equipo había entrado en una dinámica más natural e incluso se comenzaron a echar las primeras cuentas para buscar una posible clasificación en la copa del Rey. Sin embargo, las dos salidas a Estella y Villaviciosa devolvieron al equipo a la realidad de la temporada.

Cuatro puntos de quince posibles es un pobre bagaje para un equipo necesitado y mucho más si se cuentan entre ellos algunos enfrentamientos contra equipos de tu misma liga y que no eres capaz de resolver de forma positiva. De esta forma, las opciones de dar un paso hacia arriba e involucrar a terceros quedaron en saco roto, mientras que por detrás todos hacen un último esfuerzo para salir de la quema y recortan peligrosamente la diferencia antes lograda.

Unas veces la falta de adaptación a las necesidades; otras, no saber guardar la ropa y afrontar los partidos con determinaciones lejanas de las deseadas; y, sobre todo, cometer errores graves, han sido las causas que han vuelto a dejar al equipo con la luz de alarma encendida.

Que la preocupación aparezca en los responsables de la dirección, plantilla y cuerpo técnico es lo más normal y más preocupante sería no palparlas. Sin embargo, ésta sola no sirve para solucionar el problema y puede ser mejor medicina la confabulación de los protagonistas que, según cuentan, se ha llevado a cabo para afrontar la recta final de la temporada.

Lo cierto es que Tajonar no va a ser empresa fácil. El filial rojillo no está atravesando un buen momento, aunque cierto es que cimienta su situación en la nula aportación en sus desplazamientos, ya que como local se muestra como un equipo sólido, donde acumula siete jornadas sin conocer la derrota sumando de 17 de 21 puntos.

Y si, de por sí, el compromiso fuera una complicación, las últimas horas han desembocado en un “más difícil todavía” con la ausencia de jugadores que debieran ser importantes para el desarrollo del partido. Eran ya conocidas las de Cusi, Álvaro del Val y Sergio Esteban por lesión. También las de los sancionados Andrés y Jorge Fernández. Y a éstos se ha unido Prosi, que, finalmente, no pudo recuperarse para jugar el partido.

De esta forma, Mandiola ha echado mano de jugadores de la cantera y, además de Mario Oreca, habitual en los entrenamientos de la primera plantilla y que ya ha estado en anteriores compromisos, se unen Javier Varona e Israel González. Junto a ellos, viajarán a Pamplona Toni y Aurreko como porteros; Dani Gómez, Jorge García, Odei Onaindia, Ramiro Mayor y Razvan Popa como defensas; Fito Miranda, Chevi, Armiche Ortega, Álvaro Antón y Carlos Ramos para en centro del campo; y, en la parte ofensiva, Adrián Hernández, Diego Suárez, Germán Marijuan y Álvaro Montero.

Un total de diecinueve jugadores de los que el técnico deberá descartar uno para completar la convocatoria definitiva para el partido.

El choque estará dirigido por el catalán Ávalos Barrera. Ésta es su cuarta temporada y éste será su quincuagésimo primer partido dirigido en la categoría. Sus números están muy compensados en cuanto a victorias locales y visitantes, siendo 21 las logradas por los equipos que juegan en casa por 16 las sumadas por los que juegan como forasteros. A éstas se suman los 13 partidos donde no hubo victoria. El partido de esta mañana será el primero que arbitre a pamploneses y burgaleses.

El partido será retransmitido en directo por Burgos Deporte Radio.