En los próximos días el consistorio firmará un convenio con la Federación de Fútbol para la gestión de los campos
Los Campos de Pallafría son ya propiedad del Ayuntamiento de Burgos, una vez aceptada la reversión de la instalación. El consistorio burgalés y la Federación de Fútbol de Castilla y León firmarán muy pronto un convenio mediante el cual el ayuntamiento aportará 355.000 euros para el arreglo, mantenimiento y gestión de los campos durante
la próxima temporada. Los campos han sido durante 27 años responsabilidad de la Junta.
BURGOS.- ISRAEL PASCUAL

Los Campos de Pallafría son desde hoy propiedad del Ayuntamiento de Burgos, una vez aceptada la reversión de la instalación. El consistorio burgalés y la Federación de Fútbol de Castilla y León firmarán a finales de semana un convenio “puente” mediante el cual el ayuntamiento aportará 355.000 euros para el arreglo, mantenimiento y gestión de los campos durante la próxima temporada.

La reversión de la instalación permite que, en función de la Ley del Deporte, la Federación Regional de Fútbol pueda asumir la gestión de los Campos de Pallafría. De esta forma están justificadas diferentes actuaciones que antes no podían realizarse; operaciones como la siembra, adecuación, gestión, mantenimiento y conservación de los campos de fútbol. El concejal de hacienda del ayuntamiento de Burgos,
Ángel Ibáñez, ha manifestado que estas gestiones se han realizado “con el fin de que las personas que utilizan los campos, lo puedan hacer en unas condiciones dignas”.

Cabe recordar que la Junta de Castilla y León se ha comprometido a aportar 1.300.000 euros con los que se pretende convertir los actuales campos número 0,1 y 2 de Pallafría en campos de hierba artificial. El coste de construcción de un campo de estas características asciende a unos cien millones de las antiguas pesetas.

De este modo el dinero aportado por la institución regional permitiría la realización de dos campos y resto (el tercer campo y el mantenimiento de lainstalación) lo tendrá que aportar el consistorio burgalés. Está previsto que las obras comiencen en el mes de mayo de 2005.