Villarcayo y Belorado están al acecho esperando el tropiezo de los de cabeza en la Liga Provincial
La provincial ha ganado enteros. La presencia de técnicos con experiencia ha conseguido transformar en cierta medida esta competición y subir el nivel de años atrás. Quizá la calidad técnica no haya sufrido cambios grandes, pero la mano de personas con conocimientos ha motivado un cambio de mentalización en jugadores y clubes que ha beneficiado el desarrollo de la competición. Con todo, cuando aún faltan varias jornadas para la conclusión de la primera vuelta, sólo dos equipos parecen dispuestos a mantener el ritmo. Entre ellos y el resto aparece un corte que, si se agranda un poco más, determinará que el campeonato queda como cosa de dos.
 
JORGE NAVARRO.-burgosdeporte.com

Cuando quedan cuatro jornadas para concluir la primera vuelta del campeonato provincial de liga en su categoria de aficionado, San Cristobal y Raudense, parecen los equipos decididos a presentar su candidatura a “campeones de invierno”.

El camino hasta esa jornada se muestra diferente para uno y otro. Si el San Cristobal de medirá en la próxima jornada a un difícil rival como lo es el Alcázar, equipo que cuenta sus partidos como local como victorias, el Raudense, tiene un sencillo encuentro frente al farolillo rojo, el Montija. Sin embargo, a partir de aquí, el equipo de Roa deberá hacer frente a partidos duros como Gamonal, Juventud y, sobre todo, Villarcayo visitando, posiblemente Trespaderne, en el último partido del obligado exilio que ha tenido que respetar el cuadro villarcayense. Por parte del San Cristobal, Viladiego, Frías y Pradoluengo pueden ser equipo asequibles.

Para el resto, una serie de equipos retoman la competición el 8 de enero, cubriendo los partidos suspendidos por el temporal en el caso de Alcázar – Montija, Trespaderne – Gamonal y Florentino – Casco Viejo, mientras que, de la misma manera, se terminará por disputar el partido Juventud-Villadiego, suspendido por el apagón con el resultado de 0-1 favorable a los villadieguenses.

Estos partidos no cambiarán excesivamente la clasificación. Tan solo el Alcázar podrá sumar tres puntos que le acerquen al grupo de cabeza perseguidor, formado por Belorado y Villarcayo y que transitan, hablando en términos ciclistas a cinco y seis puntos del segundo clasificado, el Raudense.

Mirando la competición, comprendemos la razón por la que los equipos ocupan el puesto que ocupan. San Cristobal, Raudense y Alcázar se muestran intratables como locales, habiendo vencido todos y cada uno de los partidos jugados como locales. Sin embargo, mientras que los dos primeros mantienen un línea regular fuera de casa, los de Medina sólo han conseguido una victoria, empatar tres y perder dos partidos, lo que le ha llevado a ocupar la quinta plaza del campeonato.

Belorado y Villarcayo se muestran sólidos en ese segundo término. Los dos ha sufrido algún pequeño traspiès que le han llevado a tener esa diferencia con los de cabeza, pero en términos generales, han mantenido un buena línea que les hacen mantener las opciones intactas, eso si, a la espera de que la crisis se cebe con los dos primeros.

Destacar el Alba Castellae, que de la mano de Chema, ha experimentado un sustancial cambio frente a sus actuaciones en anteriores campañas. Quizá no podemos hablar de un equipo puntero, y perder alguno de los puntos que ha perdido le hacen perder credenciales para ser aspirante a algo más. Pero nadie puede negar que hoy es un equipo difícil de batir, que a los grandes les da muchos problemas y que para ganarle hay que partirse el cobre. Su séptima plaza está ganada y bien ganada.

Del resto de los equipos, se puede decir que lo esperado, si tenemos en cuenta el flojo bagaje que han obtenido equipos como la Universidad de Burgos, de la que se esperaba mucho más y que su puesto ha sido ocupado por otros equipo. Otro equipo en horas bajas es el Trespaderne que no ha sido capaz de encontrar su punto de juego en esta temporada. Su principal curiosidad está en que hasta la fecha no ha conseguido ganar en el Virgilio Urquijo, esto es, en su propio campo, y sólo las tres victorias a domicilio le salvan de estar ocupando plazas mucho más bajas. Tanto de Universidad como de Trespaderne parece que esperamos una reacción que, por contra, jornada tras jornada no parece que llegue.

Abajo, un equipo merece nuestra atención por su triunfo ante el Villarcayo. El Montija dio la campanada en el primer partido de liga, en lo que parecía que podía ser una transformación de lo que se esperaba de los gualdinegros. Sin embargo, con el paso de los partidos, incluso han perdido partidos que estaban a su alcance como contra el Pradoluengo en el Centro de los Robles, situación que le han terminado por llevar al farolillo rojo. Su acompañante, el Pradoluengo, se estrenó con victoria en este partido. Los pradoluenguinos están pagando la novatada, aunque en su haber está el realizar una campaña donde no dan nunca nada por perdido, hecho admirable y plausible.

Para concluir, el Casco Viejo ha sido otro de los novatos en la competición, aunque el equipo tiene solera al haber estado integrado en la alavesa. Le está costando adaptarse, y su posición en la parte baja es el reflejo de esta circunstancia. Sin embargo, todo parece ser tener paciencia, puesto que el equipo atesora más calidad y cuando se asienten tanto en la categoria, como en la afiliación al Mirandés, seguro que será uno de los equipos que ocupe otras posiciones en la tabla.