Alicante pone a prueba la recuperación del Tizona

Ambos equipos se enfrentan en competición liguera este viernes a las 20:45 h. en El Plantío.

El Grupo Ureta Tizona regresa al Polideportivo Municipal El Plantío este viernes 30 de octubre para recibir al HLA Alicante en la sexta jornada de la Primera FEB. El encuentro, que comenzará a las 20:45 horas, pondrá a prueba al conjunto burgalés ante un rival que ha ganado sus cinco primeros partidos de Liga. Los de Denis Pombar afrontan el desafío con la confianza que les han dado los triunfos a domicilio en la Copa de España y en su visita al Palmer Basket Mallorca Palma, y con el objetivo de conseguir su primera victoria de la temporada en casa.

La última semana ha reforzado las sensaciones de un equipo que venía trabajando con continuidad pese a los resultados ajustados y a las dificultades físicas. «Nos sentimos muy bien emocionalmente», explicó Pombar en la rueda de prensa previa. El entrenador destacó el esfuerzo de sus jugadores y el impulso que supone encontrar recompensa al trabajo diario: «Ganar siempre nos acerca más a ganar el siguiente partido, que esperamos que sea mañana».

El técnico quiso subrayar, no obstante, que la unión del vestuario ha estado presente desde el inicio. «El equipo ha estado muy unido en todo momento», aseguró. Para Pombar, los triunfos confirman una línea de trabajo en la que los jugadores ya confiaban y aportan ese punto adicional de seguridad que ayuda a competir con mayor naturalidad. En este sentido, recordó cómo Chris Czerapowicz le había transmitido, después de la derrota en Granada, su convencimiento de que la calidad de los entrenamientos acabaría traduciéndose en victorias.

Enfrente estará un HLA Alicante que ha firmado un comienzo de competición sobresaliente. El equipo dirigido por Pedro Rivero llega a Burgos después de imponerse por 106-66 al Inveready Askatuak Gipuzkoa. Pombar puso el acento tanto en su pleno de victorias como en la autoridad con la que las ha conseguido: cuatro de sus cinco triunfos ligueros han llegado por diferencias de diez o más puntos.

«Es un reto mayúsculo», reconoció el entrenador burgalés, que destacó el potencial físico del rival en todas las posiciones y las diferentes combinaciones que puede presentar sobre la pista. La presión de sus exteriores sobre los manejadores de balón y la capacidad de sus interiores para defender el bloqueo directo obligarán al Tizona a tomar buenas decisiones y a mantener la continuidad en su juego.

Una de las claves estará en el ritmo del encuentro. Pombar explicó que Alicante se encuentra entre los equipos con menos posesiones de la Liga, aunque obtiene un rendimiento muy alto de cada una de ellas. El Tizona, por su parte, buscará llevar el partido a un ritmo más elevado, acorde con su identidad, sin que esa velocidad se convierta en precipitación. Correr, mover el balón y encontrar buenos lanzamientos deberán ir acompañados de orden para evitar que el rival castigue los errores.

El rebote tendrá también un papel fundamental en ambos lados de la pista. En ataque, el conjunto burgalés buscará generar segundas oportunidades que le permitan sostener su producción ante una defensa exigente. En su propio aro, cerrar cada posesión será necesario para limitar los puntos fáciles y evitar que Alicante encuentre confianza a través de rechaces o situaciones de ventaja.

Pombar insistió, además, en la importancia de mejorar los aspectos defensivos básicos y cuidar el balance tras cada ataque. El talento de jugadores como MaCio Teague o Mike Torres puede resolver acciones bien defendidas, pero el objetivo será reducir las canastas concedidas por pérdidas, desajustes o falta de control del rebote. El entrenador considera que esa mayor solidez debe acompañar al buen funcionamiento ofensivo que está mostrando el equipo. Teague, una de las referencias anotadoras del conjunto alicantino, viene de firmar 19 puntos ante Gipuzkoa, mientras que Torres aportó 12 puntos y cinco asistencias.

La preparación del encuentro ha vuelto a estar condicionada por el estado físico de la plantilla. La acumulación de los desplazamientos a Córdoba y Mallorca y las molestias de varios jugadores hicieron que el equipo comenzara la semana sin poder contar con cinco efectivos en los entrenamientos. El cuerpo técnico ha adaptado las cargas para favorecer su recuperación y llegar al viernes en las mejores condiciones posibles.

Tote Alonso continúa con su proceso de recuperación y será baja, mientras que Aleksandre Phevadze es duda por unas molestias en la pierna que le han impedido entrenar. Pombar explicó que su participación parece complicada, aunque no la descartó por completo y destacó la voluntad del jugador de ayudar al equipo. Pablo Hernández y Niko Ročak también han necesitado cuidados durante la semana, pero el técnico espera contar con ellos. Gerard Jofresa vuelve a estar disponible tras cumplir su sanción.

El encuentro tendrá, además, un componente especial con el regreso de Arnau Parrado a El Plantío, ahora con la camiseta del HLA Alicante. Pombar destacó su importancia durante su etapa en Burgos, tanto por su aportación deportiva como por su implicación diaria con el club. El entrenador recordó su participación en la clasificación para la Final Four y su compromiso en momentos de mayor dificultad, además de su cercanía con la cantera.

Con el apoyo de su afición, el Grupo Ureta Tizona buscará dar continuidad a las dos últimas victorias y responder a una de las pruebas más exigentes de este inicio de temporada. Mantener su identidad ofensiva, crecer desde la defensa y competir con concentración durante los cuarenta minutos serán las bases para intentar que El Plantío celebre su primer triunfo del curso.

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