Las notas del Burgos CF en Andorra

Análisis de los jugadores blanquinegros, uno por uno, en comentario de opinión de Jairo Velasco.

Difícil de explicar la victoria en un partido en el que se perdieron de manera abultada todas las estadísticas. Después de una primera media hora en la que el intercambio de golpes dio una ventaja de dos goles el equipo no supo cambiar el planteamiento para evitar que esa locura trastocara lo que parecía una noche plácida. Cincuenta pases acertados en toda la segunda parte. Volvemos a entrar en la zona de playoff pero nuevamente se ve la cara oscura del equipo.

Ander Cantero – Providencial. Una vez más, y ya van unas cuantas esta temporada, sus paradas se convierten en puntos. Sus reflejos bajo palos, especialmente en esa doble parada del minuto sesenta y tres, le erigieron como el jugador más destacado del encuentro. Nada pudo hacer en los dos goles que encajó. Seguridad y liderazgo en la portería. 

Alex Lizancos – Margen de mejora. Sufrió mucho en defensa con las incursiones de Sidibe hasta que le sustituyeron. Pudo ser más contundente en la jugada previa al primer gol y en ataque únicamente tocó un balón por delante del centro del campo. Aún parece que le falta recorrido para volver a recuperar el tono físico del curso anterior. 

Oier Luengo – Adalid. Los cimientos de la defensa se sustentan sobre su base. Actuación defensiva muy completa del de Amorebieta completada, además, con el gol que ponía el dos a uno en el marcador. Se parece bastante a ese jugador que nos prometieron que era pero al que aún no habíamos visto hasta antes de su lesión. 

Grego Sierra – Pareja. Parece ser el complemento ideal de Luengo en la zaga. En números no tuvo una actuación muy destacada, pero la sensación de seguridad es muy alta. Tuvo que salir en demasiadas ocasiones al auxilio de Brais y eso pudo generar muchos problemas. 

Brais Martínez  – Exigido. Tampoco fue el mejor partido del gallego. Salió en la foto del segundo gol llegando muy tarde al segundo palo y en la segunda mitad le faltó mucha gasolina para aguantar las arremetidas del Andorra por su costado, a sabiendas de que ese era nuestro perfil débil. La nula ayuda defensiva de Llabrés le complicó aún más la actuación. 

Pablo Galdames – Inconsistente. No se sintió cómodo en ningún momento, ni cuando el partido exigía transicionar, ni cuando la presión andorrana obligó a un bloque más bajo. Únicamente diez pases acertados en setenta minutos son cifras demasiado bajas para un mediocentro. 

Unai Vencedor – Carácter. Como ya nos ha acostumbrado, dio la cara en todo momento. No le molesta ponerse el mono de trabajo cuando hay que correr tras el balón, ni intentar llevar la manija del encuentro cuando la ocasión se lo permite. Su físico es extraordinario y es capaz de llegar muy entero a los tramos finales incluso cuando el desgaste en sus compañeros es muy alto.

Alberto Dadie – Irrelevante. Apenas tuvo oportunidad de aprovechar su primera titularidad en el extremo derecha. Luchó los escasos balones que le pasaron cerca, más divididos que controlados, pero no logró sacar nada positivo de ellos. Literalmente cuatro pases efectuados en toda su intervención, dos de ellos errados.    

Javi Llabrés – Desaparecido. El peor partido del mallorquín desde que viste la elástica blanquinegra. Sin participación en el juego colectivo, estar tan lejos del área rival tampoco le permite lucir ninguna de sus características. Aún en los partidos malos es capaz de sacar alguna nota de talento como la asistencia en el gol de Oier Luengo.  

Curro Sánchez  –  Listo. No cuenta como asistencia, pero el primer gol nació de sus botas aprovechando la inocencia del rival. Intentó mostrarse entre líneas y fue importante en los primeros compases del encuentro aprovechándose de la buena labor de Karrikaburu. Sumó su tercer gol de penalti de la temporada, aportando por segunda jornada consecutiva al marcador del equipo.

Jon Karrikaburu – Preocupación. Los minutos en los que estuvo en el campo fueron una oda a la labor de un delantero. Ganó mas de la mitad de los duelos en los que intervino, sirvió como punto de descarga hacia las medias puntas y aprovechó la oportunidad que se encontró para ver puerta. Los gestos en su lesión hacen indicar que su ausencia será, tristemente, prolongada.

Alex Fores – Protagonista. Cincuenta minutos en el campo, pero poco pudo hacer. Muy alejado de la portería y de sus compañeros pareció una isla que jamás fue explorada. 

José Gragera – Trivial. Salió en un momento complicado y con la exigencia de dar control a un partido que ya estaba volcado hacia una portería. Con tres pases acertados en sus veinticinco minutos de juego poco pudo colaborar en las labores que se le asignaron.

Víctor Mollejo – Trabajador. En ataque no aportó nada pero en defensa acompañó hasta área propia una incursión de Juan Sebastián que podría haber supuesto un peligro mucho mayor.

Ignasi Villarrasa – Sin calificar. Recambio necesario de un muy cansado Brais.

Sergio González – Vuelta. Alegres por su recuperación.

Sergio Francisco – Afortunado. El planteamiento inicial pareció centrarse en aprovechar los fallos propios que el Andorra comete frecuentemente pero no profundizó más allá. No supo revertir el dominio abrumador del equipo del Principado desde la lesión de Karrikaburu que pareció dejarle sin alternativas. Sigue sin encontrar la continuidad en el juego, pero el botín de puntos a estas alturas de la temporada es muy importante. 

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