El equipo de las Tierras del Duero salió derrotado en su visita al Huerta de Rey en un partido de total dominio vallisoletano.
Esfuerzo sin recompensa. El Tubos Aranda Villa de Aranda se vino de vacío, una temporada más, tras el derbi castellano frente a Recoletas Atlético Valladolid. La escuadra amarilla estuvo en todo momento a merced de la escuadra pucelana que dominó las dos partes para imponerse por una diferencia de ocho goles (34-26).
El partido comenzó con dos equipos dispuestos, pero sin acierto. Una circunstancia que llevó el duelo a un tanteador pírrico en los primeros diez minutos. Pírrico y en contra para los amarillos que perdían el envite inicial con el 5-1 a los diez minutos. Una aspecto que obligó a Javi Márquez a solicitar el primer tiempo muerto del partido.
El equipo pareció entonarse para agarrarse al encuentro. Muestra de ello, el parcial de 2-4 para llevar el duelo a un 7-5 que permitía trabajar sin tanta premura. Si bien es cierto que apareció la reacción amarilla, no menos cierto es que Valladolid se mostraba cómodo con el marcador a su favor.
Fue un espejismo amarillo porque la renta pucelano volvió a desmarcarse de nuevo para llevar el duelo a un 12-8 que daría paso al 15-10 con el que se llegó al tiempo de descanso.
Lejos de su mejor versión competitiva
En el segundo tiempo, confirmaría las carencias de la escuadra amarilla sobre el parqué del Huerta del Rey. Así, más allá de encontrar soluciones a las vías de agua, el barco amarillo fue testigo del hundimiento de sus esperanzas en el derbi castellano.
Con 20-13 a los 38 minutos de partido llegó una nuevo tiempo muerto de Javi Márquez. El equipo no encontraba el camino y toca recondurcir la situación. Pero el mal ya estaba hecho y el equipo sería incapaz de levantar la losa de siete goles.
Restaba más de un cuarto de partido, pero la tendencia de ambas escuadras y la comodidad con la que gestionaba el duelo el conjunto de Pisonero no daría opción a un Villa de Aranda, sentenciado. Al final, regreso de Valladolid con derrota de ocho tantos (34-26) y tiempo para seguir trabajando en encontrar una mejor versión amarilla.
Ahora, tras esta derrota, primera de la temporada, los de Javi Márquez comenzarán a preparar el próximo envite, el sábado que viene en el Santiago Manguán frente a la potente escuadra de Bidasoa Irún.












