Las notas del Burgos CF en Gijón

Análisis de los jugadores blanquinegros uno por uno en comentario de opinión de Jairo Velasco.

Primera derrota de la temporada en un encuentro en el que Sergio Francisco repitió los errores de la primera jornada pero no así las fortalezas. Un equipo demasiado largo que sufrió demasiado en las transiciones. El gol encajado en el minuto cinco agranda las dudas defensivas y no fue capaz de ser igualado pese a volver a mostrar lucidez en la parcela ofensiva, aunque sin acierto de cara a puerta en esta ocasión.

Ander Cantero – Sombras y luces. No se mostró demasiado seguro en el primer tramo del partido manteniendo en varias ocasiones la posición bajo los palos cuando los balones parados de Corredera requerían dominio del área pequeña. Intervención muy meritoria en la segunda parte que permitió seguir con vida al equipo. El juego con los pies sigue siendo su debe, comprometiendo a su defensa repetidamente.

Alberto Dadie – Completo. De lo poco destacable del partido. Impecable en parcela defensiva durante todo el encuentro fue encontrando seguridad para incorporase al ataque según avanzaron los minutos. Jugador del partido que más duelos ganó y más oportunidades ofensivas creó. Partido muy completo.

Sergio González – Nervioso. Acusó demasiado el gol del Sporting, en el que pudo hacer más y se autoinculpó. Inseguro con el balón en los pies dio menos fluidez al inicio de la jugada del que nos tiene acostumbrados. Con defensa de cinco pareció estar más seguro pero tampoco supo aprovechar una mayor altura para surtir de balones ventajosos al centro del campo. 

Grego Sierra – Expuesto. La distancia entre líneas no le favorece para nada y volvió a acusarlo. No acompañó a Otero en el gol asturiano y sufrió en demasía el desorden que existió en el centro del campo. Tanto esfuerzo físico le hace ser mucho menos contundente.

Ignasi Villarrasa – Desaparecido. Apenas pudo pisar campo contrario, aunque cuando lo hizo creó buenas oportunidades de peligro. En defensa no estuvo demasiado exigido pero aún así no pareció sentirse cómodo en ningún tramo del encuentro. Faltó la química con Llabrés que vimos en el estreno liguero.  

José Gragera – En busca de un socio. Demasiado solo. Impecable con el balón en los pies pero desbordado en labores defensivas. Necesita urgentemente un complemento que aclare cual es su función en el campo. Mucho sufrimiento en las transiciones.

Saúl del Cerro – Desubicado. Tres posiciones en un mismo encuentro son demasiadas para cualquiera. Papel demasiado difícil para el menos experimentado de todos los jugadores que no lució gran nivel en ninguna de las demarcaciones por las que transitó durante el partido.

David González – Apático. El sistema debería favorecer a un jugador asociativo e inteligente como él, pero volvió a repetir el poco protagonismo que tuvo contra el Córdoba. No parece estar al mismo ritmo físico o mental que sus compañeros e inevitablemente puede que lo relacionemos con una salida en lo que resta de mercado de fichajes. 

Curro Sánchez – En todo y en nada. Fluyó como quiso por el campo pero sin encontrar realmente su sitio. Este año los socios no le faltan y su interés por combinar con ellos es evidente, pero aún escasean los mecanismos que conviertan esta calidad en flujo de ocasiones. Mucho menos comprometido en defensa que la temporada pasada.

Javi Llabrés – Potencial. Es la bala a la que aferrarse cuando el partido está difícil. Mejora todo lo que toca y encara cada vez que tiene oportunidad. Estaba siendo el recurso ofensivo más seguro hasta que de nuevo fue sustituido en el tramo más importante del encuentro. 

Alex Forés – Voluntarioso. No contó con oportunidades de cara a gol pero trabajó como el que más para que pasaran cosas. Impetuoso en la presión llegó al último tercio muy justo físicamente. Hay que encontrarle en el área para que sea definitorio. 

Marcelo Expósito – Bien. Cumplió la función que se le encomendó. Inició las jugadas con personalidad pese no ser su mayor fortaleza pero sufrió tanto como Gragera en las transiciones. 

Pablo Galdames – Descontrol. Desde su salida al terreno de juego no mantuvo la posición en ningún momento cuando el partido quizás requería más orden y posesiones largas para poder llegar al área rival. Esta anarquía le dificulta tener más minutos en un equipo que de por sí ya es bastante de ida y vuelta. 

Santiago Lencina – Sin opciones. Quiso tener la bola y al inicio de su aparición así se lo hizo saber a sus compañeros. No se fijó en ninguna posición concreta del campo y eso le limitó a la hora de tener protagonismo. Contagiado por el desorden grupal aun así agradó con pequeños detalles de calidad.  

Víctor Mollejo – Carente. Sus limitaciones técnicas son más que evidentes. En una posición tan alejada a la portería su rendimiento es muy bajo y resulta difícil pensar que vaya a tener un papel relevante una vez que la plantilla esté completa. 

Brais Martínez – Frio. Tercer lateral Izquierdo de la tarde y tampoco pudo aportar nada especial. No ganó la altura que pudiera amenazar a la poco exigida defensa sportinguista ni consiguió cerrar su banda en las contras finales. 

Sergio Francisco – Deficitario. Tiene una idea en la cabeza pero cuesta trasmitirla en la pizarra. Demasiados cambios de dibujo y posiciones durante el encuentro que marearon a unos jugadores que siguen sin tener claro el concepto. Le faltan piezas pero debe empezar a mostrar algún patrón que haga que el equipo sufra menos en fase defensiva. Sustituyó por completo la medular en el minuto sesenta y cinco evidenciando de nuevo disconformidad con el planteamiento inicial. Mucho que mejorar.

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