La competición se disputó en la localidad burgalesa de Quintanavides.

Después de muchos años se volvió a disputar un campeonato en Quintanavides. Tras un largo periodo de inactividad, gracias al empeño de alguno de los jugadores de la localidad y con la ayuda del ayuntamiento, se disputó allí la final del campeonato autonómico por parejas. Participaron las parejas pertenecientes a los clubes adscritos a la Federación de Deportes Autóctonos de Castilla y León (Fedacyl). Cada jugador dispondría de una bola a cada juego sumándose la de su compañero para totalizar el número de bolos. Las seis mejores parejas, pasarían a la final para jugarse el título entre ellas.
Gran comienzo de la pareja de Avellanosa del Páramo formada por los hermanos José Vicente y Jesús María García que arrancaron con sendas bolas de 40 que les ponía en cabeza. Dos parejas lograron 50 bolos al castro mano que las daban un empujón para seguir adelante en la competición. José de Usabel y Roberto Martín de Quintanavides y Carmelo Casado junto a Domingo Revilla de Castrillo del Val. Con 60 bolos a la diabla se acercaban a la final otra pareja de hermanos, Alejandro y Enrique Santidrián del Plantío que se situaban en franca posición. Destacada actuación al castro diabla para Federico Santamaría y su sobrino Juan José Martínez de Villariezo con 60 bolos dejando las espadas en alto a falta de pasabolo, que como suele ser habitual, hizo su particular criba protagonizando sorpresas negativas oara unos y positivas para otros.
Los mejores a este juego fueron Fernando Sáez y Pablo Bercedo de Santa Cruz de Juarros que con 130 bolos se aseguraban un puesto en la final con un total de 237 bolos, superados por Cesar Vicario y Moisés Castañeda de Sotragero con 253. Con muy poca diferencia, llegaron también a la final Roberto Heras y Ricardo Barbero del Plantío con 235, Héctor Hortigüela y David Martínez de Villariezo con 232, Carmelo y Domingo de Castrillo del Val con 230 y José María Martínez junto a Máximo Ruiz del Plantío con 222. Precisamente esta pareja logró 60 bolos a la mano para recortar bolos al resto de participantes solo respondidos por los que iban en cabeza. La pareja de Castrillo del Val con 50 bolos al castro mano ocupaban momentáneamente la segunda plaza.
Floja actuación tuvieron los participantes a la diabla donde solo los de Villariezo lograron 30 escasos bolos a este juego, lo mismo que al castro diabla con lo que alcanzaban un puesto en el podio. A pasabolo Roberto y Ricardo consiguieron 122 bolos, insuficientes para llegar a los puestos de honor. La última pareja en tirar era la de Sotragero y cuando lo tenían todo a favor, una bola errada por César obligaba a Moisés a dar un salte, que finalmente lo logró proclamándose campeones con incertidumbre con 446 bolos siendo la plata para Héctor y David con 444. Con 436 quedaron Fernando y Pablo en el tercer puesto.
La clasificación final fue la siguiente:
1º César Vicario y Moisés Castañeda de Sotragero con 446 bolos
2º Héctor Hortigüela y David Martínez de Villariezo con 444
3º Fernando Sáez y Pablo Bercedo de Santa Cruz de Juarros con 436
4º Roberto Heras y Ricardo Barbero del Plantío con 430
5º José María Martínez y Máximo Ruiz del Plantío con 410
6º Carmelo Casado y Domingo Revilla de Castrillo del Val con 393












