El entrenador y técnico burgalés tenía 78 años y jugó en equipos como el Real Valladolid y Palencia además de una larga etapa como entrenador en conjuntos burgaleses entre ellos el Real Burgos, el Racing Lermeño y el Atlético Burgalés.
El fútbol burgalés está de luto por la muerte de Salvador Aparicio Isar, conocido en el ámbito deportivo como Salvi. Tenía 78 años y su fallecimiento se ha producido tras una larga enfermedad.
Salvi nació el 12 de febrero de 1949 en Burgos y desde muy joven se vinculó a la cantera del Atlético Burgalés para saltar después al Real Valladolid donde se formó en sus categorías inferiores para ir ganándose un hueco y progresando lo que le permitió debutar en Segunda División en la temporada 66-67, con 18 años, con el primer equipo pucelano. Su posición de juego era lateral derecho y en el Real Valladolid se mantuvo hasta la temporada 76-77, tras jugar 10 temporadas en Segunda División y una en Segunda B.
Desde Valladolid pasó al Palencia CF un club en el que estuvo cuatro temporadas, desde 1977 a 1981, alternando Segunda B con Segunda División. Y tras retierarse de la vida de jugador inició una nueva etapa como técnico en los equipos del Atlético Burgalés, Racing Lermeño y Real Burgos CF, donde fue ayudante de José Antonio Naya, en Segunda División, y José Manuel Díaz Novoa en Primera División. También en los primeros años de la década de los 2000, se hizo cargo de gestionar la cantera del Burgos CF hasta su retirada definitiva.
Una vida dedicada al fútbol en el que deja muchos amigos y personas que le quieren y valoran su trabajo. Salvi Aparicio siempre será recordado por su profesionalidad en los clubes pero también por su buen talante, su disposición en la ayuda de las personas y su sonrisa sincera.
Desde Burgosdeporte lamentamos su pérdida y enviamos un fuerte abrazo a su familia en estos duros momentos. El funeral tendrá lugar este martes 23 de junio, a las 18.00 horas, en la capilla del Tanatorio de San José.
Desccnase en paz.












