El club burgalés firma una gran actuación en Olmedo y se convierte en el segundo mejor club nacional
LosCampeonatos de España M-17 de Esgrima celebrados en Olmedo dejaron una gran actuación del Esgrima Cid Campeador, que conquistó ocho medallas y logró el reconocimiento como segundo mejor club del campeonato.
La plata conseguida por el equipo masculino de sable y el bronce del conjunto femenino de espada encumbran una proeza nunca antes alcanzada por la entidad burgalesa, que además superó ampliamente los resultados obtenidos en 2025, cuando únicamente logró una medalla.
El club volvió a demostrar que el trabajo, la humildad y la constancia pueden competir de tú a tú con las grandes potencias nacionales de la esgrima.
Plata en sable masculino
El equipo formado por Javier García, Ronald Méndez, Nicolás Escudero y Rubén Aguilar protagonizó una de las grandes sorpresas del campeonato. Partían como séptimos cabezas de serie y en el cuadro final se enfrentaron al potente SAM de Barcelona, segundo favorito al título. Sin embargo, los burgaleses dominaron el encuentro desde el primer relevo y firmaron una contundente victoria por 45-31.
En semifinales esperaba la Sala de Armas de Madrid, número uno del ranking nacional. Contra todo pronóstico, el conjunto cidiano volvió a exhibir un altísimo nivel competitivo. Con dos tiradores M-15 y dos M-17 de primer año, los burgaleses se convirtieron en la gran revelación del campeonato al imponerse por 45-39 y asegurar, como mínimo, la medalla de plata.
La final les enfrentó al Club Barajas, que salió decidido a frenar la gesta burgalesa. Aun así, el Cid Campeador resistió durante gran parte del duelo y compitió con enorme dignidad antes de ceder en los últimos relevos. La plata supo a victoria para un equipo que había derrotado a algunos de los clubes más poderosos del país.
Bronce para la espada femenina
El conjunto femenino de espada, integrado por Jimena Moral, Nanuka Lashkarashvili, Mariam Bandzeladze y Gadea Páramo, también firmó un campeonato sobresaliente.
Las cidianas arrancaron como cuartas favoritas y superaron en cuartos de final al Ágora de Valencia gracias a un combate muy sólido en el que dominaron prácticamente todos los relevos.
En semifinales llegó uno de los momentos más emocionantes del campeonato ante el Lázaro Cárdenas de Madrid, principal favorito. Las burgalesas lucharon cada tocado y llegaron con opciones hasta el último instante, cayendo finalmente por un ajustado 38-37.
Lejos de venirse abajo tras perder la oportunidad de disputar la final, el equipo supo rehacerse mentalmente para afrontar el combate por el bronce frente al conjunto de Vitoria. Tras empezar por detrás en el marcador, las tiradoras del Cid Campeador reaccionaron con carácter y terminaron imponiéndose por 45-37 para subir al tercer cajón del podio.
Buena actuación individual
En la competición individual, varios tiradores burgaleses se quedaron a las puertas de la final de ocho, cumpliendo el objetivo de entrar en el cuadro de 16.
Clasificaciones destacadas
- Javier García: 10º en sable
- Gadea Páramo: 11ª en sable
- Ronald Méndez: 21º
- Rubén Aguilar: 23º
- Nicolás Escudero: 34º
- Álvaro de Santiago: 39º
- Manuel de las Heras: 41º
- Jimena Moral: 15ª en espada
En los cuadros eliminatorios destacaron las victorias de Javier García ante Tymur Chupryna (15-9), Gadea Páramo frente a Celia Sánchez (15-3) y Jimena Moral contra Eva Álvarez (15-8).
Ya en octavos de final, Javier cayó ante Etienne Lloret por 15-12, mientras que Gadea rozó el acceso al cuadro de ocho tras perder por un ajustadísimo 15-14 ante Victoria García.
El Esgrima Cid Campeador continúa consolidándose entre la élite nacional. Desde su fundación en 2012, la entidad burgalesa ha logrado ya cinco medallas nacionales por equipos —tres platas y dos bronces— en espada femenina y sable masculino, tanto en categorías M-15 como M-17.
A ello se suman numerosos éxitos individuales, entre ellos dos oros nacionales M-15, una plata M-17, dos bronces en espada M-17 y varias medallas en categoría M-23.
Los resultados obtenidos en Olmedo confirman el crecimiento de la esgrima burgalesa y el futuro de una generación de tiradores que ya ha dejado su nombre en la historia del club.













