El evento, impulsado por la Diputación y el motoclub burgalés, busca promocionar el patrimonio y los paisajes de la provincia a través del turismo motero.

La provincia de Burgos volverá a convertirse en escenario del turismo sobre dos ruedas con la celebración de la sexta edición de la Road Book, una iniciativa que combina aventura, promoción territorial y pasión por el motociclismo. El evento, que tendrá lugar el próximo 2 de mayo, partirá este año desde la localidad de Villadiego, consolidando así su apuesta por llevar la actividad más allá de la capital.
La presentación ha puesto de relieve la colaboración entre la Diputación Provincial, Sodebur y el Moto Club organizador, una alianza que busca dar visibilidad a los recursos naturales, paisajísticos y patrimoniales del territorio. Bajo la marca “Burgos, origen y destino”, el objetivo es atraer a visitantes y fomentar que los motoristas no solo atraviesen la provincia, sino que se detengan a conocerla en profundidad.
Tras el éxito de la pasada edición, celebrada en Briviesca, la organización vuelve a apostar por un formato que ha demostrado una gran acogida. De hecho, el evento mantiene un límite de 250 participantes con el fin de priorizar la calidad y la seguridad, y ya roza el lleno a falta de días para el cierre de inscripciones.
El presidente del motoclub organizador, Raúl Castillo, ha destacado el crecimiento progresivo de la cita y su consolidación dentro del calendario motero. Además, ha adelantado que se están desarrollando nuevas rutas por la provincia que permitirán a los aficionados recorrer Burgos durante varios días, reforzando así su atractivo turístico.
La Road Book se caracteriza por su formato sorpresa: los participantes desconocen el recorrido hasta el mismo día del evento, lo que añade un componente de aventura. La ruta atravesará varias provincias, aunque mantiene el objetivo de atraer posteriormente a motoristas de otras regiones hacia Burgos.
El perfil de los asistentes responde a un público aventurero que busca experiencias diferentes, con especial énfasis en la organización, la seguridad y el disfrute del entorno. Durante la jornada, los participantes recibirán avituallamiento con productos locales, en una clara apuesta por la gastronomía de proximidad.
Con esta nueva edición, Burgos refuerza su posicionamiento como destino turístico diverso, sumando el motociclismo a otras propuestas como el senderismo o el cicloturismo, y consolidando una iniciativa que ya ha movilizado a cientos de personas y miles de kilómetros sobre el asfalto.











