El equipo morado honró su invitación al monumento belga filtrando a dos ciclistas en la escapada y el uruguayo aguantó en cabeza hasta la parte decisiva de la clásica flamenca.

El Burgos Burpellet BH completó de forma muy destacada su primera participación en un monumento. Eric Fagúndez y Jambaljamts Sainbayar lograron entrar en la escapada del día y dispusieron de un papel protagónico en la carrera. El mongol logró cruzar en primera posición el icónico Oude Kwaremont, mientras que el uruguayo aguantó con los más fuertes una vez se rompió la carrera en las colinas adoquinadas. Un debut a la altura y para el recuerdo en una de las carreras más duras y prestigiosas del mundo. El broche de oro a las clásicas flamencas del UCI WorldTour, aunque la primavera del equipo morado continuará con otro monumento en el horizonte: la Lieja-Bastoña-Lieja.
Desde que se dio el banderazo de salida en Amberes, el Burgos Burpellet BH demostró su clara intención de ir a por la fuga. Daniel Cavia, César Macías y Georgios Bouglas lo intentaron en varias ocasiones, pero en este tipo de pruebas la fuga se cuece a fuego lento. Los morados estuvieron en todo momento en la cabeza del pelotón y Clément Alleno y Eric Fagúndez fueron los siguientes en moverse en busca del corte bueno. Este no se hizo esperar y, en el kilómetro 28 de carrera, se formó la fuga definitiva de 13 corredores. Y no contó con un solo corredor morado, sino con dos. Eric Fagúndez y Jambaljamts Sainbayar completaron el primer objetivo del equipo en su primera participación en un monumento.

El grupo rodó con buen entendimiento y el pelotón dio el visto bueno para que su ventaja creciera pronto hasta más allá de los tres minutos. Aunque la renta se disparó por encima de los cinco minutos en la segunda hora de carrera, cuando el grupo principal tuvo que detenerse en un paso a nivel por el cruce de un tren. Comenzó a llover entonces sobre la carrera, fenómeno que afectó al desarrollo de forma interrumpida, endureciendo los sectores técnicos de adoquín. El Lippenhovestraat y el Paddestraat supusieron la primera toma de contacto con los adoquines previo al primer paso por Oudenaarde, donde acabaría este Tour de Flandes.
El Burgos Burpellet BH vivió un momento para el recuerdo, cuando Sainbayar coronaba en primera posición el Oude Kwaremont, una de las subidas más prestigiosas de la historia del ciclismo. Tanto la fuga como el pelotón aumentaron el ritmo al paso por el Eikenberg y el Wolvenberg, lo que acabó descolgando del grupo delantero al mongol en el ascenso posterior al Molenberg. Por detrás, un grupo de favoritos se adelantaba al pelotón camino del Marlboroughstraat, lo que hacía caer en picado la ventaja de la fuga, donde resistía Fagúndez.

Foto: Dion Kerckhoffs / Sprint Cycling Agency
Un nuevo aguacero caía sobre los ciclistas en el Berendries y la fusión entre la fuga y el grupo de las grandes estrellas se producía en el tramo llano entre el Valkenberg y el Berg ten Houte. Fagúndez mostraba tener buenas piernas, entrando siempre en los relevos con mucha fuerza. De hecho, no se limitó a ir a rueda una vez llegaron los favoritos, sino que se mantuvo al frente, mostrando los colores del Burgos Burpellet BH. El Nieuwe Kruisberg y el Hotond ayudaron a que la renovada fuga de unos 20 ciclistas ampliase de nuevo su ventaja hasta el minuto y medio.

Foto: Luca Bettini / Sprint Cycling Agency
Los máximos aspirantes a la victoria volvieron a moverse en el segundo paso por el Oude Kwaremont, soltando a un valeroso Fagúndez, que quedó intercalado por delante del pelotón tras el Paterberg. Aún quedaban por delante 50 kilómetros camino de Oudenaarde y varias de las colinas adoquinadas más duras del recorrido. El uruguayo se mantuvo con los perseguidores en el paso por el Koppenberg, aunque acabó pagando el esfuerzo de más de seis horas de carrera y fue superado por otros grupos procedentes del pelotón. Fagúndez entró en meta en el puesto 70, por delante de sus compañeros Hugo de la Calle, Daniel Cavia y César Macías, que también lograron acabar la carrera.












