Alcobendas plantó cara al conjunto burgalés al que ganaba en el descanso por 5-20 pero la reacción burgalesa en la segunda parte evitó la derrota.
Fotos: Jenga/Burgosdeporte

Remontada por todo lo alto del recoletas Burgos Caja Rural en un partido extraño, con una primera parte frenética por parte del equipo madrileño, que desquició a los jugadores del Recoletas para llegar al descanso con un 5-20 que parecía muy complicado de remontar.
Pero la segunda parte del equipo burgalés fue extraordinaria, con mucho ritmo y definición en las jugadas, lo que supuso darle la vuelta al marcador, con un 32-25 final, que permite al Recoletas Burgos Caja Rural engancharse a la zona alta d el tabla y no perder la esperanza por luchar por el título.

El partido ante Alcobendas comenzó muy mal para los intereses burgaleses, que ya a los 3 minutos, tras una presión muy efectiva de los madrileños, se ponía con el marcador en contra, con un ensayo de Salvador y transformación de Cittadini para colocar el marcador en 0-7.
Solo era el principio porque el partido no cambió de dominador, con un Alcobendas rápido en los contragolpes y muy peligroso que lograba poner el 0-12 con un ensayo de Manuel Alfaro que Cittadini volvió a transformar en el 0-14.

Intentó la reacción el Recoletas Burgos Caja Rural y el partido se equilibró en el juego, aunque la balanza todavía se inclinó más a favor del Alcobendas con un golpe de castigo que También Cittadini no dejó de aprovechar para poner el 0-17, en un disparo muy asequible a palos.
Lo más positivo para el conjunto local fue que ninguno de sus jugadores bajó los brazos e intentaron frenar la sangría de puntos en contra para intentar la remontada. Comenzó a dominar el Recoletas y a llegar con peligro y se sucedieron varias jugadas en las que rondó el ensayo, hasta que Snyman lograba los primeros puntos para Burgos 5-17, con un ensayo sin transformación, que abría el camino de la remontada. Pero poco duró la alegría porque antes del descanso, todavía Cittadini transformaba un golpe de castigo para alejar todavía más el marcador a favor del equipo madrileño. Con 5-20 se llegó al descanso y la sensación de que la remontada iba a ser muy poco asequible. .

Sin embargo el Recoletas Burgos Caja Rural se conjuró para intentar darle la vuelta al partido en la segunda parte. La salida fue muy intensa y metió al Alcobendas en su campo para defender la ventaja. Tanto dominio iba a dar sus frutos.
Dorigón lograba acercar un poco el resultado con un golpe de castigo transformado y ponía el 8-20. El dominio en el juego era total para los burgaleses ante un Alcobendas ultradefensivo que parecía tenerlo todo echo y solo necesitaba defenderse bien.

A los 48 minutos la expulsión de Costa por tarjeta amarilla dejaba a los madrileños con un jugador menos y los burgaleses lo aprovecharon para anotar un ensayo de Bernardo Vázquez que daba esperanzas, 13-20, además en esta ocasión Dorigón transformó y puso el marcador en un 15-20 que metía al Recoletas de lleno en el partido.
La situación supuso un revulsivo para el equipo local y sembró de nervios al Alcobendas que acusó el momento de flaqueza. Un ensayo de Molina significaba el empate y la transformación de Dorigón lograba el primer milagro de ver al equipo burgalés por primera vez en el partido por delante en el marcador, 22-20.

Lo más difícil estaba hecho pero había que rematar el partido y Recoletas Burgos Caja Rural o hizo sin demasiadas dificultades porque estaba en racha y metido de lleno en ganar el encuentro que ya no se le podía escapar, todo lo contrario de los madrileños que intentaban sobreponerse a la remontada, pero acusaban cansancio y muchos nervios.

Una gran jugada del recoletas ponía el 27-20 con el ensayo de Molina y Dorigón lo ampliaba con la transformación, 29-20. De aquí al final era cuestión de redondear el marcador. Dorigón transformaba un golpe de castigo para poner el 32-20 y aunque el equipo burgalés se quedó con un hombre menos por una amarilla a Molina, lo único que pudo lograr ya Alcobendas en el tiempo que quedaba fue un ensayo, para dejar el marcador en el definitivo 32-25.

Valió la pena el esfuerzo de la segunda mitad y aprender de los errores de la primera parte. Ahora Recoletas Burgos Caja Rural respira más tranquilo y ya puede mirar con ilusión a los puestos altos de la tabla, aunque le queda mucho camino por recorrer.












