Miles de aficionados acudieron a saludar a los jugadores, darles ánimos, pedirles autógrafos y hacerse fotografías.

Como es habitual en estas fechas previas a la fiesta de Reyes Magos, el El Plantío abrió sus puertas para que los aficionados del Burgos CF disfrutasen del entrenamiento del primer equipo.
El club proporcionó un chocolate caliente y un bizcocho para todos los blanquinegros presentes con el objetivo de llenar el estómago y combatir el frío típico de estas fechas en Burgos. Pero lo que realmente calentó el ambiente fue el calor del ánimo de los aficionados hacia los jugadores.

El Plantío se convirtió en una gran fiesta durante la sesión de entrenamiento y, al final, llegaron los Reyes Magos.

Los jugadores de la plantilla se acercaron a la grada con un cargamento de regalos que repartieron entre los aficionados, con los que también se prestaron a hacerse fotos y firmar autógrafos uno a uno.

La ilusión inundó el estadio y, tanto la plantilla del Burgos CF, como sus seguidores disfrutaron de una mañana para el recuerdo llena de cariño, fútbol y burgalesismo.

Y muy importante también, la carga de moral que tuvieron los jugadores antes de volver de nuevo a la competición el próximo viernes 10 de enero ante el Granada en tierras andaluzas.













